Redacción BLes – El primer ministro en el exilio uigur, Salih Hudayar, ha mostrado su preocupación de que en una administración de Joe Biden se haga ‘la vista gorda’ en cuanto a las graves denuncias sobre abuso de derechos humanos perpetrados por el régimen chino contra la comunidad musulmana uigur, contrariamente a lo que ha venido haciendo la administración Trump.

“Estamos profundamente preocupados de que puedan revertir las políticas que la administración Trump ha hecho, y que puedan tomar la misma posición que la administración Obama, que es una posición simplemente de silencio”, según compartió el primer ministro del gobierno en el exilio de Turkestán Oriental con Just the News.

Si bien Hudayar recordó que en principio la campaña de Biden se refirió al tratamiento de los uigures en los llamados campos de reeducación al noreste de China como ‘genocidio’; durante el proceso electoral, el cual supuestamente está a punto de alcanzar una transición, no ha vuelto a tocar el tema.

“De hecho, Newsweek se ha puesto en contacto con ellos, incluso nosotros los hemos contactado, y ellos no nos han respondido”, continuó Hudayar.

Informes estiman que el Partido Comunista chino (PCCh) ha encarcelado a más de un millón de uigures en los campos de reeducación, denominados así por el régimen chino, en los cuales se ven sometidos además del encierro, a castigos, vigilancia continua y formas de adoctrinamiento político que tienen como fin erradicar su cultura.

Según informó Just the News, el gobierno en el exilio de Turkestán Oriental, que no es reconocido por el régimen chino, afirma representar a más de un millón de uigures en el exilio además de los entre 35 y 40 millones de uigures que habitan en la provincia de Xinjiang.

Para Hudayar, entre los distintos motivos que tendría Biden para eludir el tema, uno de ellos sería que el hijo del exvicepresidente, Hunter Biden, habría estado involucrado con una empresa china que a su vez estaría involucrada con la vigilancia masiva de los uigures.

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Particularmente, un artículo del Wall Street Journal, detalla que Hunter llegó a invertir en la startup tecnológica conocida como Megvii, la cual, según informes, junto con el gigante tecnológico Huawei, llevaron a cabo pruebas con un sistema de reconocimiento facial que puede usarse para la detención de uigures.

“Hemos planteado esa preocupación [sobre Hunter Biden] varias veces antes, pero en esta ronda, solo estábamos hablando de ellos para cumplir su promesa de reconocer el genocidio, hablar, instar al Congreso a aprobar la Prevención del Trabajo Forzoso Act, que se ha quedado estancada en el Senado”, dijo Huyadar. “Y no hemos recibido respuesta, Newsweek tampoco”.

Según expresó el primer ministro en el exilio uigur, la audiencia estadounidense necesitaba saber que lo que está sucediendo con la población uigur no era más que un genocidio.

“El gobierno chino en los últimos años ha encerrado a millones de personas en campos de concentración y prisiones y usándolos como mano de obra esclava, para [trabajar] como esclavos y en campos de algodón, para [trabajar] en fábricas que producen productos que luego se envían aquí a Estados Unidos para el consumo de los consumidores estadounidenses”, agregó.

La administración Trump ha mostrado un compromiso abierto frente a los abusos de los derechos humanos y en ese sentido ha impuesto sanciones contra funcionarios y empresas chinos que han estado implicados en la persecución religiosa, no solo de la comunidad uigur, sino también a otros grupos y comunidades que son perseguidas por su fe.

Una de las medidas más recientes vino por parte del secretario de Estado, Mike Pompeo, quien el pasado 10 de diciembre anunció una sanción contra Huang Yuanxiong, un funcionario del PCCh que tiene vínculos con la brutal persecución que ha sufrido la milenaria disciplina espiritual de la escuela Buda, Falun Gong.

A través de un comunicado de prensa del Departamento de Estado, designó tanto a Huang como su familia inmediata por su participación en “graves violaciones de derechos humanos” contra los practicantes de Falun Gong utilizando la Sección 7031 de la Ley de Apropiaciones de Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados.

Flun Gong, es una disciplina espiritual ampliamente conocida en el mundo, no solo por sus beneficios para la salud del cuerpo y de la mente, sino también por ser víctima de masivos atropellos de derechos humanos hacia sus practicantes, principalmente en China por el sólo hecho de no renunciar a su fe por encima del adoctrinamiento del régimen comunista.

César Munera – BLes