Tras el fallo de la Corte Suprema, 26 estados prohibieron el aborto. Las empresas más importantes del país se unen y anuncian que costearán los viajes a estados donde siga siendo legal.

Las principales corporaciones de Estados Unidos se han movilizado rápidamente para lanzar un programa de apoyo y asistencia financiera a las empleadas embarazadas que se ubican en estados que hayan prohibido los abortos, para que viajen a aquellos donde sigue siendo legales y puedan terminar con la vida de su hijo.

La decisión fue anunciada tan solo dos días después del histórico fallo de la Corte Suprema, que derogó el aborto a nivel nacional y devolvió la decisión a los estados. Desde 1973, regía el fallo Roe v. Wade, que prohibía a los estados regular el aborto en sus distritos.

Con este nuevo fallo, Dobbs v. Jackson, cada Legislatura estatal podrá decidir qué restricciones le pone al aborto. Automáticamente, 26 estados dominados por el Partido Republicano restituyeron leyes previas a 1973 que entraron en efecto inmediatamente prohibiendo el aborto excepto en riesgo de vida de la madre.

A partir de julio, las empresas cubrirán los gastos, como pasajes aéreos, alojamiento y costo del procedimiento, en los que puedan incurrir las empleadas en lugares como Texas si quieren someterse a un aborto.

Quien encabezó esta idea fue el banco Citigroup, y sumó rápidamente a las financieras Bank of America, Goldman Sachs, y JP Morgan. Pero también sumó a empresas tecnológicas como Amazon, Tesla, Microsoft, Google, Apple, Facebook, Oracle y HP, además de las compañías del mundo del entretenimiento como Disney, Condé Nast, Warner Bros Discovery y Netflix. La lista sigue: Starbucks, Yelp, Levis, Mastercard, Uber, Lyft, Macy’s, Gucci y muchas, muchas más.

El caso más paradigmático será el de Tesla, que se acaba de mudar a Texas después de estar por varios años en California. En el estado sureño, el aborto pasó a estar completamente prohibido desde que se identifica el primer latido, generalmente a las 6 semanas.

A pesar del reciente giro a la derecha de Elon Musk, el hombre más rico del mundo quiso evitar la polémica esta vez y accedió a sumarse a este programa, y enviará a California a cualquier empleada que esté en Texas que quiera tener un aborto.

La decisión de subsidiar el aborto, si bien se la tiñe de un asqueroso color político, en realidad tiene un trasfondo puramente económico. En los últimos años, a medida que toman más y más empleadas mujeres para llegar al 50% de su personal como dictan las normas de género auto-inducidas, muchas de estas mega-compañías empezaron a promover los abortos entre sus trabajadoras para reducir los costos de las licencias por maternidad.

Es una simple ecuación: es más barato para la empresa costear un aborto que 12 semanas de licencia de maternidad, que es lo que la Ley de Licencias Familiares y Médicas establece. Incluso, como estamos viendo, hasta les conviene económicamente pagarle también el vuelo y el alojamiento.

De todos modos, no todas las grandes corporaciones han caído en esta mentalidad. Por el momento, empresas como McDonald’s, PepsiCo, Coca-Cola, y General Motors se han mantenido en silencio y no emitieron opinión sobre lo ocurrido.

Por su parte Walmart, el empleador más grande del país, con docenas de tiendas en estados que han promulgado prohibiciones del aborto, incluso teniendo sede en Arkansas, un estado que restringió el aborto completamente, no ha dicho nada al respecto.

Por último, Business Roundtable, una organización que representa a varias de las empresas más poderosas del país, encabezada por el CEO de Walmart, Doug McMillon, ha dicho que “no tiene una posición general sobre el fallo”.

Fuente: La Derecha Diario

 

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