Redacción BLes- Un reciente estudio publicado por Becket Fund, muestra que los ciudadanos estadounidenses han comenzado a rechazar firmemente las restricciones impuestas para combatir el virus del PCCh que atentan contra las buenas prácticas de libertad religiosa.

El Índice de Libertad Religiosa 2020, publicado por Becket Fund, arrojó interesantes resultados en un estudio que apunta a medir la satisfacción de la gente respecto a las políticas implementadas para combatir el virus del PCCh y su efecto en las prácticas religiosas. 

El reclamo común entre los encuestados pareciera ser la pretensión de que la religión reciba, al menos, un tratamiento igualitario respecto a otras actividades como las recreativas, deportivas o incluso nocturnas. Esto se debe a que en muchos casos cuando se reabrieron las economías, se permitió la normal actividad de restaurantes, bares, casinos, incluso salones nocturnos de streaptesse pero no corrieron la misma suerte los centros de culto que debieron permanecer cerrados o limitados a 10 personas. 

“A medida que los gobiernos cerraban y reabrían las economías, vimos conflictos cuando las casas de culto enfrentaban limitaciones continuas mientras se permitía la reapertura de algunos lugares de negocios”, dijo Caleb Lyman, director de investigación y análisis de Becket al Free Beacon.

Caleb Lyman, director de investigación y análisis de Becket dijo: “Lo que notamos en los resultados es que respecto a las aperturas, los encuestados quieren que la actividad religiosa al menos reciba un tratamiento justo del gobierno”.

También fue un punto crítico para los encuestados el asunto de las protestas callejeras y las reacciones de muchos gobiernos estatales, quienes en muchos casos fueron cómplices de las mismas y no actuaron para detenerlas.  El interrogante lógico de muchos encuestados es ¿Bajo qué pretexto se permite que miles de personas se aglutinen en las calles para realizar una protesta y yo no puedo asistir a mi iglesia a poner en práctica mi Fe?

Respecto al malestar social generado por culpa del encierro impuesto durante los últimos meses, la gran mayoría de los encuestados advirtió que las organizaciones religiosas también deberían asumir un papel de liderazgo en su tratamiento. 

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Los encuestados indicaron en su mayoría que los servicios religiosos son vitales para regresar al desarrollo normal del país, teniendo en cuenta que la religión desempeñó un papel fundamental en la ayuda de los ciudadanos para superar la pandemia

Además, más del 60% respondió que su fe fue vital para superar las crisis asociadas al encierro y al distanciamiento social. 

“Los datos del Índice y las preguntas adicionales muestran apoyo a la idea de que la religión es parte de la identidad de un individuo, no solo un pasatiempo o una actividad de fin de semana, y además, que para reconocer esta realidad, la religión de un individuo requiere protecciones y adaptaciones”, dijo Caleb Lyman.

El juez de la Corte Suprema de Estados Unidos, Samuel Alito, se expresó la semana pasada en la Sociedad Federalista advirtiendo que el derecho a la libertad religiosa está siendo debilitado por ciertos sectores de la sociedad.

El juez advirtió, según reportó BreitBart, que en determinados sectores las libertades religiosas están siendo afectadas y que el virus del PCCh ha despertado tendencias inquietantes que ya estaban presentes, incluso con anterioridad.

Durante esta semana, la Diócesis Católica Romana de Brooklyn está recurriendo a la Corte Suprema por las restricciones al virus del PCCh que impuso el gobernador demócrata de Nueva York, Andrew Cuomo, que incluyen límites sobre la cantidad de feligreses que pueden reunirse para los servicios religiosos, informó Fox News.

Los líderes de las congregaciones judías del estado de Nueva York, también se sumaron a los reclamos de los católicos, y apuntaron contra las restricciones impuestas por el gobernador estatal Andrew Cuomo, asegurando que discriminan a los judíos y violan la Primera Enmienda de los Estados Unidos. El lunes, la agrupación hizo una presentación de emergencia al respecto en la Corte Suprema de Justicia, informó Bles.

En la mayoría de los estados demócratas, dónde más se sintieron las restricciones impuestas para combatir el virus y las instituciones religiosas fueron menos protegidas, se han presentado denuncias similares a las mencionadas, muchas de las cuales se encuentran aún en curso.

Andrés Vacca-BLes.com