Redacción BLes- La gestión del presidente estadounidense, Donald Trump, duplicó la cantidad de drogas ilícitas decomisadas por la administración Obama durante los 8 años de su mandato.

En total, la fuerza de seguridad incautó 4 millones de drogas prohibidas y narcóticas en la frontera con México, desde enero de 2017, informó el subsecretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Ken Cuccinelli, según Washington Examiner del 24 de septiembre. 

Cuccinelli presentó su informe ante la Comisión de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales del Senado, aclarando que las incautaciones incluyen  fentanilo y metanfetaminas, pero no marihuana. 

“Vale la pena señalar que estamos en camino de decomisar drogas a un ritmo aproximadamente dos veces mayor que en los ocho años anteriores [a Trump]”, dijo Cuccinelli.

Asimismo, Cuccinelli expresó la necesidad de fortalecer los recursos legales a disposición del DHS para hacer aún más efectiva su labor.

“Necesitamos una mayor autoridad o alguna autoridad para designar a la delincuencia organizada transnacional a un nivel inferior al de una organización terrorista extranjera, pero dándonos autoridades por encima del nivel de la mera ley penal”, explicó.

Las cantidades de droga decomisadas en las áreas no vigiladas habitualmente superan a las obtenidas en los puertos de entrada y a través del correo.

Entre los efectos más impactantes del ingreso de drogas ilícitas al país se encuentran las 71.000 muertes de personas, ocasionadas por las sobredosis en el consumo.

Cabe anotar que por su criminalidad los cárteles de narcotraficantes de México se han constituido en las “organizaciones más mortales del hemisferio occidental”, destacó también Cuccinelli, de acuerdo con el Washington Examiner. 

“En los más de 300 puertos de entrada de la nación, los oficiales de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por la sigla en inglés) tienen una misión compleja con amplias obligaciones de aplicación de la ley ligadas a la inspección de todos los visitantes extranjeros, y de ciudadanos estadounidenses que regresan además de la carga importada”, informó  la CBP.

Adicionalmente, las autoridades fronterizas controlan el ingreso de los inmigrantes ilegales al país. Este es un riesgo aún mayor dado que muchos de ellos son potenciales portadores del virus PCCh (Partido Comunista de China).

En este sentido, desde el 21 de marzo la administración Trump emitió una ley de salud llamada ‘Título 42’, ampliando la autoridad de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades para devolver a los inmigrantes ilegales que pudieran estar contagiados con el virus PCCh.

Como resultado de la aplicación de esta ley se impidió la entrada de 186.000 inmigrantes de 130 naciones, incluidas China y México, según informó el Washington Examiner.

José Hermosa-BLes.com