Redacción BLes- Una investigación del Departamento de Justicia encontró que la Universidad de Yale discrimina ilegalmente a solicitantes blancos y asiáticos americanos violando la Ley de Derechos Civiles de 1964 al mismo tiempo que recibe millones de dólares de los contribuyentes, reportó el Daily Caller.

Luego de una investigación que llevó dos años se concluyó que la entidad educativa violó el Título VI, el cual prohíbe la discriminación en base a la raza, color, o nacionalidad de origen en los programas que reciben dinero de los contribuyentes, según la declaración del Departamento de Justicia.

La investigación encontró que Yale usó la raza de los solicitantes específicamente para determinar si podían ingresar. Una carta del Dr. Eric Dreiband, fiscal general asistente del departamento de justicia, dice que hay discriminación racial en Yale y que en forma indebida e ilegal se discrimina a solicitantes, “en particular a los asiático-americanos y a los blancos”.

Los solicitantes asiático-americanos y blancos sólo tienen entre una décima y una cuarta parte de las probabilidades de ser admitidos con relación a los solicitantes afroamericanos con credenciales comparables. 

La investigación se inició en septiembre de 2018 por una denuncia de discriminación racial en el proceso de admisión de la universidad. 

El presidente de Yale, Peter Salovey dijo al Daily Caller que la entidad no discrimina contra ningún grupo y afirmó su compromiso con la diversidad racial. 

No es la primera vez que Yale está bajo escrutinio.

Un artículo de Fox News con fecha del 12 de febrero, enumera a Yale entre una de las universidades de la Ivy League que recibieron millones en fondos extranjeros para diversos programas de naciones que son hostiles a los Estados Unidos.

La Universidad de Yale recibió desde 2014 a 2017, aproximadamente 375 millones de dólares principalmente de China y Arabia Saudita. 

China ha usado “estos programas de talento, buscan atraer a los talentos chinos en el extranjero y a los expertos extranjeros para que traigan sus conocimientos y experiencia a China y recompensar a los individuos por robar información de propiedad,” dice el documento del Departamento de Justicia.

Sin embargo, “ese dinero aparentemente no reduce o compensa de otra manera los costos de la matrícula de los estudiantes estadounidenses”, dice el documento, llamando a estas instituciones como “empresas multinacionales multimillonarias que utilizan fondos opacos, campus extranjeros y otras estructuras legales sofisticadas para generar ingresos”.

Álvaro Colombres Garmendia – BLes.com