El multimillonario está buscando inversores que se unan a su proyecto de adquirir la plataforma. Cuenta con la asesoría del gigante Morgan Stanley y busca apelar a quienes ya invirtieron en Tesla y SpaceX.

La contienda que se desarrolla entre el empresario Elon Musk y Twitter no ha terminado. Luego de que el dueño de Tesla hiciera una oferta de compra por 43000 millones de dólares, ahora está canalizando la estrategia que finalmente le permita hacerse con la red social. Siendo el hipotético propietario de esa plataforma, se abriría todo un escenario de posibilidades. Como él mismo lo dijo, su intención es privatizarla y garantizar la libertad de expresión.

Musk está intentando financiar la oferta que hizo hace una semana y para ello busca el apoyo de un capital «gigante» proveniente de inversores aliados. La información, revelada por The New York Post indica que el empresario pondrá entre 10000 y 15000 millones de dólares del total. El monto es alto en comparación con los 3400 millones de dólares que ya posee cuando decidió comprar 9,2 % de la acciones de Twitter. De manera que la apuesta es grande, aunque no se descarta cierto temor en algunos inversores debido a la controversia. Sin embargo, el mundo de las finanzas conoce el perfil del multimillonario, la polémica es el sello distintivo de sus negocios.

Para quien tenga dudas del estilo del magnate, puede revisar la frase que publicó en Twitter días atrás. «Ámame tiernamente», el título de un éxito de Elvis Presley de 1956. No significa que Musk lo estaba escuchando en su lista de reproducción. Al contrario, se perfila más como un mensaje al resto de inversionistas de Twitter que están tratando de bloquear su oferta tachada como «hostil» con la técnica de la «píldora venenosa».

Los inversores aliados

Lo cierto es que parece ir dispuesto a todo ya que podría pedir préstamos si es necesario, un movimiento que posiblemente «podría recaudar varios miles de millones de dólares adicionales». “Los coinversores combinados tendrán más capital que Musk, pero él será el mayor tenedor individual”, dijo una de las fuentes a ese medio. Otros a quienes el multimillonario estaría apelando es a inversores de Tesla y SpaceX.

Morgan Stanley, la multinacional financiera estadounidense enfocada en inversiones, está trabajando con Musk buscando atraer inversores que completen el monto total difundido por el dueño de Tesla. En consecuencia, a la historia le quedan varios capítulos para llegar a un desenlace. En el medio también están las diferencias que el multimillonario tiene con la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (también conocida como SEC). La demanda que esta le hizo en 2018 aún está vigente y es algo que Musk sigue peleando. Algunas versiones citan que la movida de tapete a Twitter tiene que ver con estas fisuras.

Mientras se desarrolla todo el aspecto del financiamiento para comprar Twitter, Elon Musk continúa publicando mensajes que se relacionan con la plataforma. «Las políticas de una plataforma de redes sociales son buenas si el 10% más extremista de izquierda y derecha está igualmente descontento», escribió.

Por otra parte, el gobernador de Florida, Ron DeSantis, también se involucró en esta contienda. Este martes, el republicano amenazó con perseguir a la junta de Twitter por intentar hundir la oferta de Elon Musk y se comprometió a ordenar a los funcionarios estatales que exploren formas de examinar la toma de decisiones de la directiva, reseñó The New York Post.

La razón de DeSantis para tomar tales acciones, es que, en su opinión, estas medidas que se tomaron para resistir la oferta de Musk, como «la píldora venenosa» podría “perjudicar” potencialmente a los fondos de pensiones de Florida, porque tienen acciones de Twitter.

“Vamos a buscar formas en que el estado de Florida pueda responsabilizar potencialmente a la junta directiva de Twitter por el incumplimiento de su deber fiduciario”, dijo el gobernador.

No habrá salarios para la junta directiva

Si la compra de Twitter se concreta, Musk no pagará salarios a los miembros de la junta directiva que representa a los accionistas. Al menos eso dijo y el objetivo es ahorrar dinero a la empresa. «El salario de la junta será de $0 si mi oferta tiene éxito, por lo que significa tres millones de dólares ahorrados en un año».

Esa fue su respuesta al tuit de un directivo del fondo Future Fund, el cual argumentó que los intereses de la junta de Twitter no están alineados con los de sus accionistas debido a la falta de propiedad interna.

No solo el mundo de las finanzas mira atento al desarrollo de la trama. Los usuarios de Twitter también lo hacen. ¿Estará Twitter a las puertas de una apertura en cuanto a la libertad de expresión bajo el ala del hombre más rico del mundo, defensor de la propiedad privada y del desarrollo económico?.

Por Oriana Rivas – Panampost.com

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