Redacción BLes– La reconocida liga de baloncesto de EE. UU., NBA, anunció que se retirará de un centro de entrenamiento deportivo ubicado en Xinjiang, región en la que el régimen chino recluye a más de un millón de personas en campos de concentración, según The Washington Free Beacon del 22 de julio. 

La NBA ha sido presionada ante su insistencia por mantener negocios con empresas vinculadas al Partido Comunista de China (PCCh), aparentemente ignorando las graves violaciones a los derechos humanos perpetradas durante décadas por este.

Más recientemente fue la senadora estadounidense Marsha Blackburn (R., Tenn.) quien envió una carta en la que ponía en evidencia la presencia de la NBA en esa región catalogada como “una de las peores zonas humanitarias del mundo”.

“Se informa que la NBA continúa operando un centro de entrenamiento [en] Xinjiang”, señaló Blackburn para luego cuestionar directamente: ¿Qué medidas está tomando la NBA para cerrar este lugar?”.

En su carta Blackburn también informó que el PCCh encarcela a “800.000 y posiblemente más de 2 millones de uigures y kazakos”, describiendo el maltrato al que son sometidos con: “tortura, abuso físico y detención prolongada sin juicio”, además de “tratamientos de esterilización y abortos forzados en un intento bárbaro de reducir las tasas de natalidad de los uigures”.

“El gobierno chino está poniendo uigures doblados a ciegas, con la cabeza rapada, en los trenes que van a los campos de detención”, tuiteó posteriormente la senadora  Blackburn adjuntando un video en el que la BBC exponía el transporte de los prisioneros en tren.

“Todo porque los uigures son musulmanes. Esto es extrañamente familiar”, recalcó  Blackburn aludiendo a las persecuciones perpetradas por el PCCh contra millones de personas cuyo único ‘delito’ es su firme adhesión a las tradiciones espirituales milenarias, como ocurre también con los practicantes de Falun Dafa y otros ciudadanos chinos.

La NBA ha sido criticada por sostener sus relaciones comerciales con el régimen chino, que incluso pidió que se despidiera a Daryl Morey, director general del equipo de baloncesto los Cohetes de Houston, por apoyar las protestas de los ciudadanos de Hong Kong, quienes exigían el respeto de sus derechos por parte del PCCh. Morey no fue despedido.

Por su parte, Guy Benson, editor político de Townhall, en un artículo del 15 de julio, hace referencia a la prioridad dada por la NBA y la estrella del deporte LeBron James, a sus relaciones comerciales con el régimen chino antes que a la protección de los derechos humanos. 

“Los graves abusos contra la libertad, los derechos humanos y, literalmente, los abusos racistas de China no deben ser cuestionados ni reconocidos, dados los enormes intereses financieros de la NBA en China”, escribió Benson.

Asimismo agregó: “La liga, y LeBron personalmente, procuran hacer grandes cantidades de dinero en el mercado chino, por lo que no hay que alterar la sensibilidad del régimen totalitario, por muy atroz que sea su conducta”.

José Hermosa-BLes.com