Redacción BLes– El Departamento de Justicia abrió una investigación preliminar por las políticas para manejar los pacientes con virus PCCh en los geriátricos de Nueva York, Nueva Jersey, Pennsylvania y Michigan que podrían haber causado las muertes de miles de ancianos residentes de los asilos, reportó el New York Post.

El comunicado de prensa del Departamento de Justicia declara que los geriátricos estaban obligados a admitir pacientes infectados con el virus PCCh dentro de una población ya vulnerable.

La investigación apunta específicamente a la orden del gobernador Cuomo y su comisionado de salud, Dr. Howard Zucker del 25 de marzo en la que requerían que los geriátricos acepten pacientes de virus PCCh en recuperación dados de alta de los hospitales mientras al mismo tiempo prohibían que dichos geriátricos hagan los testeos correspondientes del virus.

La orden decía: “A ningún residente se le negará la readmisión o admisión en [un asilo de ancianos] sólo por un diagnóstico confirmado o sospechoso de COVID-19. Se prohíbe a los [hogares de ancianos] exigir a un residente hospitalizado que esté determinado como médicamente estable que se le hagan pruebas de COVID-19 antes de su admisión o readmisión”.

Cuomo fue criticado por la orden que finalmente se revocó el 10 de mayo, según NBC New York.

Sin embargo, el gobernador de Nueva York publicó un informe el 6 de julio defendiendo la medida y sacándose la responsabilidad de encima.

Según el informe fue el personal del geriátrico y los familiares que visitaron a sus ancianos los que esparcieron el virus en los asilos. 

Datos del Departamento de Salud del estado de Nueva York confirman que 6453 personas murieron por virus PCCh en los geriátricos. No obstante, críticos han señalado que esa cifra no incluye los miles de ancianos que fueron trasladados enfermos con el virus de los geriátricos y que murieron en los hospitales. Un periodista de Associated Press estimó que la cifra podría estar cerca de los 11.000.

La investigación del Departamento de Justicia evalúa la posibilidad de iniciar una investigación extensiva bajo la Ley de derechos civiles de las personas institucionalizadas (CRIPA), la cual protege los derechos de los residentes de “geriátricos estatales, entre otros”.

La División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, busca determinar si las órdenes del estado de requerir la admisión de pacientes infectados del virus PCCh en los geriátricos es “responsable por las muertes de los residentes en los asilos” declara el comunicado de prensa.

Nueva York está entre los estados con mayor cantidad de muertes, 32.592, seguido de Nueva Jersey. A pesar de que Texas tiene una población un 50% mayor a la de Nueva York, solo registró 11.000 muertes por virus PCCh, señaló el comunicado de prensa.

Cuomo y la gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer publicaron una declaración conjunta acusando al presidente Trump de usar las muertes en los geriátricos con fines políticos.

Los dos líderes demócratas dicen que sus políticas para manejar los pacientes con virus PCCh en los geriátricos fueron modeladas en base a las directrices del CDC (Centro de Enfermedades Contagiosas). No obstante, la Casa Blanca ha negado que esto sea así.

Tanto demócratas como republicanos solicitaron una investigación independiente por las muertes en los geriátricos de Nueva York, pero el gobernador se negó argumentando que las audiencias legislativas del estado y del congreso eran suficientes.

Michael Caputo, vocero del Departamento de Salud y Servicios Humanos festejó la decisión del Departamento de Justicia, dijo que Cuomo era personalmente responsable por la tragedia que resultó en las muertes de miles de abuelos y abuelas.

“Ha desviado la culpa, incluso trató de exculparse con una investigación de sus amiguitos que nadie en la nación tomó en serio. Afortunadamente, una investigación federal ha comenzado, lejos de las oscuras y cínicas manipulaciones del segundo piso del Capitolio del Estado de Nueva York,” dijo Caputo.

Álvaro Colombres Garmendia-BLes.com