Redacción BLes- El presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó los ataques que los demócratas lanzaron contra la fe religiosa de la juez Amy Coney Barrett, nominada para integrar la Corte Suprema de Justicia de Estados Unidos. 

“No toleraremos ningún ataque contra la fe de la Juez Barrett”, advirtió el presidente Trump. “La intolerancia anticatólica no tiene cabida en Estados Unidos de América”, agregó en un discurso durante la 75ª cena anual de la Fundación Alfred E. Smith en Nueva York, según The Washington Times del 1° de octubre. 

Asimismo, Trump hizo notar que la intolerancia religiosa es frecuente entre los demócratas, quienes atacaron la fe religiosa de la juez Barrett. 

Los medios también criticaron la religión de Barret, dada su defensa de la vida de los bebés por nacer, algo que no es bien visto por quienes impulsan el aborto.

Trump también es un firme defensor del derecho a la vida de los bebés en gestación, y así lo hizo saber a lo largo de todo su mandato, además de reiterarlo en la misma celebración de la Fundación Alfred E. Smith. 

La campaña Trump tuiteó una parte del discurso en la que se refiere al tema. 

“El presidente Donald Trump en la cena de Al Smith: Estamos defendiendo el sagrado derecho a la vida”, tuiteó la campaña. 

La cena anual de caridad se hace en honor del difunto Gobernador de Nueva York, Al Smith, quien fue nominado como el primer católico a la presidencia, en 1928. 

De esta manera, la administración Trump ha defendido la libertad religiosa en todo el mundo, desde el primer año de su mandato. 

Trump incluyó la libertad religiosa en la Estrategia de Seguridad Nacional del 2017, y firmó órdenes ejecutivas en su defensa, incluida también la libre expresión sobre los temas religiosos. 

Alrededor del 80% de la población mundial sufre limitaciones en las expresiones de su fe y en sus prácticas religiosas. 

Se destacan como países violadores de los derechos a la libertad de religiones: Irak, Nicaragua, Nigeria, Birmania, Siria, Arabia Saudita, y principalmente China bajo el régimen del Partido Comunista chino (PCCh) que la ha convertido su prohibición en una prioridad estatal.   

El PCCh persigue a los practicantes de Falun Dafa, o Falun gong, a los budistas, a los musulmanes, y a los cristianos, entre otras causas de persecución.

Entre las violaciones incluye la extracción forzada de órganos de los practicantes de Falun Dafa para comercializarlos, y el encarcelamiento en campos de trabajos forzados para explotar económicamente a los perseguidos, como ocurre con los uigures, entre otras etnias nacionales.

José Hermosa-BLes.com