En el templo religioso hay dos sacerdotes nicaragüenses que vivieron tiempos difíciles en el país centroamericano.

La iglesia católica Santa Agatha ubicada en la ciudad de Miami, al sur del estado Florida ha sido considerada por los migrantes nicaragüenses como un refugio espiritual a donde acudir en busca de la compañía y ayuda de Dios, reseñó la Voz de América. 

Uno de los exiliados del país latinoamericano fue Luis, quien al llegar a la cálida ciudad de Miami recurrió a la iglesia Santa Agatha. El señor migró a Estados Unidos por razones de seguridad. Asimismo, manifestó haberse sentido en su “hogar” al ver a dos de los sacerdotes principales en su país, quienes acompañaron a los manifestantes en la época de “un cambio y el cese de la represión”, cuando la crisis inició hace cuatro años.

Los sacerdotes encontrados en dicho templo religioso son el monseñor Silvio Báez, quien actualmente es obispo auxiliar de Managua y el padre Edwin Román, de la iglesia San Miguel Arcángel.

El monseñor migró de Nicaragua a EEUU luego de recibir amenaza de muerte, sin embargo, Román migró por razones personales.

La iglesia Santa Agatha ha acogido de manera espiritual a decenas de nicaragüenses que han salido del país por temor.

El padre Román anunció a Voz de América que: “A esta parroquia de Santa Agatha vienen muchos nicaragüenses, muchos de ellos en chinelas, llorando, contando sus problemas”. El mismo padre ha sido amenazado por la vicepresidenta Rosario Murillo, y teme que al volver sea encarcelado.

Román, quien viajó a Estados Unidos por unas pequeñas vacaciones expresó que “Sin embargo, unos días después, la señora Rosario Murillo me amenazó e hizo alusión a mi persona en su discurso transmitido en la televisión”.

El sacerdote se identifica con los otros exiliados, quienes han llegado de manera súbita al país norteamericano en busca de calidad de vida.

“Sentís que te arrancan un pedazo de tu tierra. Comprendo un poco a nuestros hermanos que están llegando. Es triste. Saber que has dejado a la familia, a quienes te quieren. Yo tengo feligreses que me dicen: quédense, aunque nos hagas falta”, detalló Román.

A pesar de que la iglesia no ha reportado una cifra oficial, tres sacerdotes y un obispo han emigrado de Nicaragua, pero otros han denuncia que sus pasaportes han sido retenidos por la Dirección de Migración.

El padre Román también explicó que: “Desde 2018 ha venido la persecución. Hemos visto los ataques a templos, imágenes, feligreses, sacerdotes y obispos”.

Según la opinión, la iglesia Santa Agatha  es la preferida por los nicaragüenses, aunque el Gobierno de Daniel Ortega tilde a los sacerdotes de “hijos del demonio”, por exigir democracia en su país.

Natasha Palís – Miamidiario.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.