Redacción BLesEl senador republicano de Wisconsin, Ron Johnson ha publicado en Twitter algunas historias de personas que han sufrido reacciones adversas severas a la vacuna contra el virus PCCh (virus del partido comunista chino), queriéndole dar visibilidad a este problema, en especial porque los damnificados se ven desatendidos e ignorados.

“Todo lo que piden es la oportunidad de ser vistos, escuchados y creídos. Fueron los primeros en la fila para recibir la vacuna, incluso participaron en ensayos clínicos. Pero ahora dicen que la comunidad médica les ha dado la espalda después de las reacciones adversas”, escribió el senador el martes 29 de junio, junto a un video de rumble subido a su propia cuenta, con algunos testimonios, contados en primera persona sobre los efectos adversos luego de haberse inoculado la vacuna experimental.

Previamente, el 28 de junio, el senador publicó un inquietante video de una conferencia de prensa de ese mismo día organizada por él con varias familias, en donde se muestra a una madre relatando las reacciones adversas de su joven hija de 12 años a la vacuna contra el virus PCCh.

Maddie de Garay, una niña de 12 años de Cincinnati, Ohio, fue hospitalizada varias veces después de recibir su segunda dosis de la vacuna Pfizer. Participó en un ensayo clínico desde diciembre de 2020 hasta enero de 2021. 

“Los médicos incluso querían llevarla a un hospital psiquiátrico diciendo que sus síntomas eran causados ​​por la ansiedad”, denunció Ron Johnson.

El testimonio de Stephanie, la madre de la niña dice: “El 20 de enero, Maddie recibió su segunda dosis de la vacuna Pfizer COVID como participante en el ensayo clínico para niños de 12 y 15 años. Nuestros tres niños se ofrecieron como voluntarios y estaban emocionados de participar en la prueba como una forma de ayudarnos a todos a regresar a la vida normal. Mi esposo trabaja en el campo de la medicina y yo soy licenciada en ingeniería eléctrica. Estamos a favor de las vacunas y de la ciencia, por lo que acordamos que Maddie y sus dos hermanos mayores se ofrecieran como voluntarios para el ensayo”.

“Tenía dolorosas descargas eléctricas en el cuello y la columna que la obligaron a caminar encorvada”, dijo Stephanie. “Tenía un dolor extremo en los dedos de las manos y los pies, y en realidad los hacía ponerse blancos y estaban fríos cada vez que los tocaba”, agregó.

Este video fue rápidamente censurado por Twitter, el cual bloqueaba a los usuarios para que no interactúen con la publicación y añadía el siguiente mensaje: Este tweet es engañoso. Descubra por qué los funcionarios de salud consideran que las vacunas COVID-19 son seguras para la mayoría de las personas”.

El medio The Federalist contactó al senador para saber sus impresiones sobre esta censura y quizás porque se hizo bastante conocida la noticia, al momento de publicar este artículo, el tweet ya no contaba con esa leyenda ni estaba bloqueado.

El senador Johnson le dijo a The Federalist que este es otro ejemplo de Big Tech “censurando la verdad”.

“¿Por qué Twitter no puede manejar la verdad? Estas historias merecen ser vistas, escuchadas y tomadas en serio”, dijo Johnson. “Internet podría haber sido una fuerza positiva en la difusión de información útil entre médicos durante la pandemia. En cambio, Big Tech censura la información sobre el tratamiento temprano y ahora ha caído tan bajo que censuran las historias reales de personas enfermas que necesitan ayuda”.

“Big Tech continúa suprimiendo con arrogancia el libre intercambio de información médica y como resultado se han perdido vidas”, dijo Johnson.

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Reacciones adversas

Un gran número de personas damnificadas luego de inocularse la vacuna contra el virus PCCh (COVID-19) que ahora sufren de coágulos de sangre y otras reacciones adversas, están exigiendo una compensación del gobierno de los Estados Unidos, ya que los fabricantes ya han recibido inmunidad frente a cualquier responsabilidad, según informó Bloomberg el 3 de mayo.

La mayoría de los países ha ajustado su legislación para proteger los ensayos experimentales y a la industria de la Big Pharma, por lo que los damnificados se ven desamparados. 

De acuerdo a datos del VAERS (Vaccine Adverse Event Reporting System), el Sistema de notificación de eventos adversos de las vacunas de EE. UU., hasta el momento el número de muertes y lesiones notificadas asciende a 387.087 casos, con 6.113 muertes asociadas a la vacuna y 5.172 casos de incapacidad permanente.

Todos los viernes, VAERS hace público los informes de lesiones por vacunas recibidos por el sistema a partir del viernes de la semana anterior.

Celeste Caminos– BLes.com