Redacción BLesLos líderes de la Comisión por la Libertad Religiosa Internacional de los Estados Unidos (USCIRF), dijeron el domingo que se sienten “halagados” de estar dentro de la lista de sancionados del Partido Comunista Chino (PCCh). Tras condenar “la opresión dirigida por el estado (Chino) bajo la cual se ven obligados a vivir tanto uigures, tibetanos, cristianos, practicantes de Falun Gong”.

Gayle Manchin y Tony Perkins, presidente y vicepresidente de la USCIRF, escribieron una nota en el Wall Street Journal del domingo, en la que anunciaron que el régimen comunista chino les impuso sanciones por su trabajo, en un intento por silenciar las denuncias a los abusos en derechos humanos en China.

“Las sanciones son un intento desesperado por silenciar la crítica internacional del abismal historial de derechos humanos de Beijing, particularmente sus políticas genocidas contra los uigures y otros musulmanes turcos en Xinjiang y su persecución de otras minorías religiosas”, aseguraron Manchin y Perkins.

“No seremos intimidados ni silenciados”, declararon los presidentes y continuaron diciendo: “De hecho, nos sentimos halagados por el reconocimiento del gobierno chino por nuestro trabajo en la defensa de la libertad religiosa en China, ya que nos sumamos a una lista cada vez mayor de valientes funcionarios estadounidenses, europeos y otros a quienes el partido también ha aplicado sanciones por enfrentarse a un régimen que ha violado sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio”.

El año pasado, según reportó Breitbart, la USCIRF acusó a las autoridades del régimen chino de crear “un estado de vigilancia orwelliano con una capacidad sin precedentes para recopilar información privada sobre sus ciudadanos”, la cual estaría siendo utilizada para monitorear a los cristianos y otras minorías religiosas.

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La USCIRF ha estado advirtiendo sobre las violaciones de la libertad religiosa en China desde que se creó la Comisión en 1998, pero según sus presidentes, desde la asunción de Xi Jinping la intensidad de dichas violaciones se habría incrementado.

“En todo el país, las autoridades chinas han allanado iglesias en casas subterráneas, arrestado a cristianos que se niegan a unirse a las iglesias estatales y prohibido que los niños menores de 18 años asistan a los servicios”, señaló Manchin.

Al hostigamiento habitual de minorías religiosas, durante los últimos años el PCCh ha puesto a disposición de los aparatos de inteligencia las últimas tecnologías con el fin de perfeccionar el sistema de persecución.

Por su parte, Tony Perkins señaló que el PCCh emplea sistemas de inteligencia artificial que combinan información de videovigilancia, reconocimiento facial y de voz, rastreo por GPS y otros datos “para rastrear ciertas comunidades religiosas”.

“Las autoridades incluso instalaron cámaras en los púlpitos de las iglesias y otros lugares de culto, lo que le permite al Partido identificar y monitorear a cualquiera que asista a los servicios”, dijo Perkins.

Finalmente ambos comisionados instaron a los socios comerciales estadounidenses a que investiguen por sus propios medios y de modo independiente, para concluir formalmente si las políticas abusivas del PCCh en Xinjiang equivalen a genocidio y crímenes de lesa humanidad, tal como lo determinó la USCIRF.

De este modo se lograría ejercer una presión conjunta y más efectiva sobre las autoridades del régimen en pos de disminuir la persecución y el atropello de los derechos humanos.

Andrés Vacca – BLes.com