Redacción BLes- La administración Trump avanza en su propósito de contrarrestar la coacción que el Partido Comunista chino (PCCh) ejerce sobre otras naciones y proyecta una asociación comercial mundial que excluya al régimen chino, al que considera una amenaza mundial.

De esta manera, se conformaría una alianza internacional que balancee las medidas represivas del PCCh contra otras naciones, según The Wall Street Journal (WSJ) del 23 de noviembre. 

Por ejemplo, el PCCh tomó represalias comerciales contra Australia porque este país solicitó una investigación independiente sobre los orígenes y el manejo contradictorio que se le dió a la pandemia del virus PCCh originada en Wuhan China, y que causa desastre mundial.

Un alto funcionario de la Casa Blanca se manifestó sobre este tema, diciendo: “China está tratando de someter a los países por medio de una atroz coacción económica”, según WSJ, citado por Zerohedge. 

Y agregó: “Occidente necesita crear un sistema para absorber colectivamente el castigo económico de la diplomacia coercitiva de China y compensar el costo”.

Esta alianza proyectada compensaría los perjuicios que pretendiera ocasionar el PCCh a otros países, de modo que no resulten tan afectados económicamente.

En caso de que el PCCh rechace comprar los productos que ya había contratado con un determinado país, estos serían adquiridos por las otras naciones, y de ser apropiado, aumentarían aranceles a China en la proporción que crean necesaria.

Por otro lado, la administración Trump procura no contribuir al fortalecimiento bélico del Partido Comunista de China (PCCh), y para ello sigue tomando medidas administrativas. 

En este sentido, el Departamento de Comercio prohibirá el acceso a suministros industriales estadounidenses esenciales a otras 89 empresas chinas vinculadas al Ejército Popular de Liberación que defiende al PCCh, entre otras medidas, informó Reuters el 23 de noviembre. 

Entre las empresas afectadas, vinculadas con el régimen chino, se encuentran Commercial Aircraft Corp of China Ltd (COMAC), una competidora de Boeing y de Airbus. También Aviation Industry Corporation of China (AVIC) y cerca de una docena de sus empresas asociadas. 

El concepto que utiliza el Departamento de Comercio para clasificar a las empresas que deben ser sancionadas es el de “usuarios finales militares”, y en estos caso deberían solicitar una licencia especial para sus compras, que puede ser denegada. 

Anteriormente ya se había sancionado a decenas de empresas y entidades que proveen al ejército chino, mediante una orden ejecutiva firmada por el Presidente estadounidense, Donald Trump, el 12 de noviembre, prohibiendo a los estadounidenses invertir en 31 empresas chinas que, según el Departamento de Comercio, aportan suministros y apoyan al ejército de China.

El presidente Trump dijo en esa ocasión: “la República Popular China está explotando cada vez más el capital de los Estados Unidos para obtener recursos y permitir el desarrollo y la modernización de sus aparatos militares, de inteligencia y de seguridad”.

También agregó en una parte de su discurso: “Provocando que la República Popular China amenace directamente a la patria de los Estados Unidos y a las fuerzas estadounidenses en el extranjero”.

José Hermosa-BLes.com

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