Redacción BLes – En una última apelación a la justicia, el presidente Trump presentó una demanda de emergencia en el estado de Georgia buscando anular los resultados de la certificación electoral fraudulenta que da por ganador al candidato demócrata Joe Biden como presidente de los Estados Unidos. Sin embargo, nuevamente la justicia se mostró en defensa del fraude y el juez federal Mark Cohen, el martes denegó la demanda. 

Nuevamente la justicia mostró su peor faceta en los Estados Unidos y su verdadero desinterés por promover los valores de verdad, democracia y justicia que sembraron los padres fundadores de la patria. 

Un juez federal denegó el martes la solicitud de la campaña Trump solicitando que los tribunales anulen la certificación de la elección de Georgia y también remarcando que el tribunal escuche el caso antes del 6 de enero, fecha estipulada para certificar los votos del Colegio Electoral en el Congreso.

Finalmente el tribunal escuchó el caso antes del 6 de enero tal lo solicitado, pero su respuesta fue negativa. El juez Mark Cohen, negó la orden judicial.

La nueva demanda presentada por el equipo de Trump en la víspera de Año Nuevo, acusa a Georgia de violar el Código Electoral, el debido proceso y las cláusulas electorales al ignorar “instrucciones expresas con respecto a la recolección, manejo, procesamiento, escrutinio y recuento de las boletas electorales enviadas por correo,” y en consecuencia una “indebida certificación de elecciones”.

En una manifestación en Georgia el lunes por la noche, Trump repitió en numerosas ocasiones sus acusaciones de fraude electoral, que han sido rechazadas por funcionarios electorales, tanto republicanos como demócratas en estado tras estado, y los tribunales hasta la Corte Suprema de Estados Unidos.

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El secretario de Estado de Georgia, Brad Raffensperger, y su personal han declarado varias veces que no han encontrado evidencia de irregularidades generalizadas que cambiarían el resultado de las elecciones. Sus comentarios lo llevaron a un fuerte enfrentamiento tanto con el propio presidente Trump como con su equipo legal, que en reiteradas ocasiones lo tildaron de cómplice del fraude.

El lunes la administración Trump ya había recibido el golpe de un juez federal que también rechazó una demanda presentada por dos legisladores, grupos de derechos al voto y otros independientes que buscan anular los resultados electorales del estado de Wisconsin, Georgia y otros cuatro estados indecisos donde el demócrata Joe Biden se puso por delante de Trump acudiendo a acciones ilegales para realizarlo.

Anteriormente, otro juez de la Corte de Distrito de Estados Unidos desestimó una demanda de seguidores de Trump, encabezada por la abogada Sidney Powell, que también buscaba bloquear la certificación de los resultados electorales de Georgia.

El fiscal general del estado de Texas, Ken Paxton, fue noticia en los medios por haber presentado una mega demanda ante la Corte Suprema el 8 de diciembre contra cuatro de los estados, donde los resultados de las elecciones fueron fuertemente afectados por diversos casos de fraude electoral.

La demanda de Texas contó con un gran respaldo: otros veintiún estados firmaron o expresaron su deseo de firmar. Además, más de 120 republicanos de la Cámara también la respaldaron.

Sin embargo, la Corte Suprema falló en contra y significó sin duda el revés más duro para la causa que ahora mantiene su esperanza en los republicanos de la Cámara y el Senado, esperando que el miércoles expresen su apoyo a Trump durante una sesión conjunta para certificar los resultados del Colegio Electoral, que buscarán impugnar.

Andrés Vacca – BLes