En la audiencia de presentación celebrada este lunes se negó la solicitud de libertad bajo fianza por “peligro de fuga”. La próxima cita será el 1 de noviembre, en la que Saab deberá decidir si se declara culpable o inocente

El testaferro de Nicolás Maduro, Álex Saab, extraditado el sábado desde Cabo Verde a Estados Unidos, enfrentará ocho cargos, siete de ellos por lavado de dinero y uno por conspiración para lavado de dinero, según le notificó este lunes el juez de la Corte Federal de Miami. Adicionalmente, se negó la solicitud de libertad bajo fianza por «riesgo de fuga».

Ese es el resultado de la primera audiencia ante las autoridades estadounidenses que lo vinculan desde 2019 con el pago de sobornos a funcionarios venezolanos y la falsificación de documentos de importación para obtener más de 350 millones dólares a través de una red de empresas fantasmas que se extienden desde Turquía, Hong Kong, México y los Emiratos Árabes Unidos para ocultar las ganancias inesperadas de los contratos de alimentos sobrevalorados.

El 1 de noviembre se celebrará la segunda audiencia, según lo divulgó en Twitter el periodista Agustin Antonetti. En esta próxima cita, el acusado deberá decidir si se declara culpable o inocente.

La presentación de los cargos en contra de Saab fue virtual. La Corte habilitó una sala en la plataforma Zoom a la que tuvieron acceso más de 160 asistentes, entre ellos, periodistas, funcionarios del Departamento de Justicia de Estados Unidos y hasta Carlos Vecchio, embajador en Washington de Juan Guaidó.

Un juez tenaz

El juez John O’Sullivan tiene a su cargo el caso. No es casualidad. O’Sullivan se ha desempeñado como jefe de la Sección de Estupefacientes, asesor jurídico superior y como jefe adjunto y jefe interino de la Sección de Delitos Económicos del Distrito Sur de Florida.

Por su lado, la Fiscalía concentra su trabajo en probar que Álex Saab lideró una red de corrupción del chavismo que le permitió amasar una enorme fortuna, pero de ser declarado culpable, no será condenado a penas que no existan en el ordenamiento jurídico caboverdiano, según garantizó EE. UU. al gobierno del país insular africano donde estuvo detenido casi año y medio. Significa que estará exento de la cadena perpetua y la pena de muerte. 

Desde Miraflores sólo le prometen que “hay un pueblo y una revolución que lo respalda” porque según Maduro, “prevalecerá la verdad contra esta injusticia perpetrada contra un diplomático venezolano”. Ya no es mucho lo que el régimen puede hacer, tras intentar diversas maniobras para impedir la extradición. Ahora Maduro solo le lee pasajes de la Biblia y lo encomienda a las «manos de Dios».

Relaciones sin esperanzas

La extradición de Saab apaga las posibles esperanzas que existían de un acercamiento entre el régimen chavista y Estados Unidos. Con ella se vuelve a la “vieja dinámica de recriminación mutua de que las negociaciones habían comenzado a suavizarse, pero con la diferencia de que ahora estas acusaciones son parte de esa dinámica”, asegura la agencia AP.

Noruega, que patrocina las incipientes conversaciones entre la llamada oposición y el chavismo en México insta a la moderación después de que Maduro negara la participación de sus delegados en la próxima ronda de conversaciones programada para esta semana, alegando que Washington dio un «golpe mortal».

«Seguiremos trabajando para que las partes, lo antes posible, continúen su importante esfuerzo en la mesa de negociaciones para una solución política inclusiva en beneficio del pueblo venezolano», dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Noruega en un comunicado.

Biden sin acción

Las familias de nueve estadounidenses encarcelados en Caracas publicaron una carta abierta al presidente Joe Biden, en la que se declaran “frustrados por la falta de acción de su Administración” porque “las personas a cargo de proteger y devolver a los estadounidenses detenidos injustamente ni siquiera han dado el primer paso básico de relacionarse directamente con los venezolanos que retienen a nuestros seres queridos».

Entre los encarcelados están seis ejecutivos de la filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA) condenados el año pasado a largas penas de prisión por presuntamente malversar fondos de un plan nunca ejecutado para refinanciar los bonos de Citgo. Las familias de los 6 de Citgo y el gobierno de Estados Unidos han rechazado con vehemencia las acusaciones y consideran que los hombres están detenidos injustamente.

A las pocas horas de la extradición de Saab, las fuerzas de seguridad al servicio del régimen devolvieron a los ejecutivos petroleros a la cárcel del Helicoide, donde han estado detenidos intermitentemente desde 2017 cuando fueron convocados a una reunión para ser arrestados por policías enmascarados que irrumpieron en una sala de conferencias donde se encontraban.

También permanece en prisión el exmarine estadounidense Matthew Heath, que está a la espera de juicio por cargos de armas vinculados a un supuesto plan para sabotear refinerías, y dos exboinas verdes que Miraflores ha vinculado a una incursión transfronteriza fallida desde Colombia para presuntamente derrocar a Nicolás Maduro.

 Gabriela Moreno – Panampost.com

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