Redacción BLes – Una joven de 19 años de Oregon, EE. UU., inició una demanda contra una plataforma de chats que se anuncia a sí misma como una “excelente manera de conocer nuevos amigos”, por haberla conectado de manera aleatoria a los 11 años con un usuario que la obligó a compartir fotos y vídeos de ella desnuda.

Los sitios web y las redes sociales publicitados como plataformas para conocer gente con aparentes mismos intereses, se han convertido en un refugio para pedófilos lo cual resulta muy peligroso sobre todo para los más vulnerables: los niños.

Con poca o casi ninguna supervisión de los padres, o muchas veces a escondidas de ellos, los niños se embarcan en estos sitios que les prometen una ‘vida social’ divertida y la posibilidad de hacer más amigos, dejándolos a merced de depravados pedófilos que están al acecho buscando víctimas.  

Este fue el caso que vivió una niña de Oregón, quien a sus 11 años fue contactada por uno de estos perversos en un sitio web que ofrece chat de video o mensajes de texto. 

La joven víctima, que en los documentos judiciales se conoce con las siglas A.M., presentó la demanda el viernes 19 de noviembre en el Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Portland, contra Omegle, una sala de chat en línea gratuita que fue lanzada en 2009 por un estudiante de Oregon que ahora tiene 31 años.

En la demanda, los abogados de A.M. acusan a la empresa que figura como sociedad de responsabilidad limitada, de promover la prostitución y el tráfico sexual, acorde a lo que reportó Oregon Live.

En 2014, a la edad de 11 años, A.M. comenzó a utilizar el sitio para conocer a otros estudiantes, pero fue contactada con Ryan Scott Fordyce, un pedófilo canadiense que en ese momento tenía 30 años, el cual fue atrapado y ahora se encuentra cumpliendo una condena de 10 años de cárcel.

Al comienzo Fordyce la engañó diciéndole que iba a ayudarla a sentirse bien y poco a poco fue haciendo que la niña tomara confianza en él, así es que comenzó pidiéndole fotos de su cara sonriendo y luego la obligó a darle información de contacto para seguir relacionándose por fuera de la plataforma.  

Pronto comenzó a pedirle que le envíe fotos y videos de su cuerpo, haciendo distintas poses, e incluso de ella desnuda. También, según afirman los documentos judiciales, la obligó a usar el sitio web para reclutar a otros niños para satisfacer sus perversidades.

“La tarea de A.M. era hacer capturas de pantalla de ellas, obtener su información de contacto y transmitir todo a Fordyce”, escribieron las abogadas Barbara C. Long y Carrie Goldberg en la demanda.

El pedófilo durante tres años amenazó a A.M. con filtrar las fotos a su familia y conocidos y le dijo que se metería en problemas con sus padres y que podría ser arrestada si no seguía haciendo lo que él le pedía.

Esta terrible situación continuó hasta 2018, momento en el que los padres de A.M, en ese momento de 15 años, fueron contactados por la policía de Canadá, quienes le informaron que habían atrapado a un pedófilo que tenía en su poder fotografías de su hija. En total las autoridades policiales han recuperado 3.055 archivos de pornografía infantil en los dispositivos de Fordyce, que incluían 220 imágenes y vídeos de A.M.

El sitio no requiere que los usuarios verifiquen su edad ni sus nombres, y dice que los niños desde los 13 años pueden usar la plataforma con la autorización de los padres, pero no tiene ningún sistema que supervise o que impida que los menores de edad sean contactados por adultos lo que lo ha vuelto un medio propicio para los pedófilos, hecho que Omegle no desconocía.

Respecto de esto, los abogados en la demanda escribieron “Entre mayo de 2015 y mayo de 2021, el texto de la página de inicio de Omegle incluía una frase que decía: ‘Se sabe que los depredadores utilizan Omegle, así que tenga cuidado’. Sin embargo, en lugar de servir de advertencia, la frase es una admisión de que Omegle era muy consciente de que en su plataforma se cometen delitos contra los niños”.

“No hay ninguna razón para que exista un producto de transmisión de vídeo que empareja aleatoriamente a adultos y niños, y mucho menos sin ningún control de seguridad real. No se trata de limitar el acceso a Internet o el tiempo de pantalla, sino de las consecuencias de un producto que, a sabiendas, proporciona y se beneficia del acceso de los depredadores a los niños”, dijo A.M. en un comunicado.

“Esta demanda es más grande que yo, el daño ya está hecho para mí, pero mi equipo y yo estamos decididos a proteger a los niños que vienen después de mí y que son tan vulnerables como lo fui yo. Nadie se merece esto”, agregó la joven víctima de pedofilia.

Vanesa Catanzaro – BLes 

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.