Redacción BLesVarios correos electrónicos revisados recientemente revelan que en la intrincada trama de negocios oscuros ejecutados por Hunter Biden, el hijo del presidente de Estados Unidos, Joe Biden, este también habría participado en el 2014 siendo aún vicepresidente.

Hunter, además de vincular a su padre mencionó que junto con su hermano ‘Beau’ [con igual nombre que su padre], los tres, conservarían el poder absoluto de los negocios, de acuerdo con las revelaciones catalogadas como auténticas por The Daily Wire del 17 de mayo. 

“Para desarrollar esto como una plataforma para ambos JRB [Joseph Robinette Biden] creo que es imperativo que nosotros (los tres) tengamos el control total a partir de 2016, cuando JRB1 entre en escena”, escribió Hunter a su socio Jeff Cooper en noviembre de 2014.

A su vez Cooper respondió optimista: “Creo que podemos sacar esto adelante”.

En otra parte del mensaje, Hunter calculó que a su hermano Beau, que había sido fiscal general del estado de Delaware por dos períodos, habría que pagarle “más de 500” para que trabajara como abogado asociado, señalando que tenía facturas médicas. 

Beau murió en 2015 de cáncer cerebral, tras haber sufrido de un tumor maligno que requirió de intervención quirúrgica en el 2010. Aún antes de que fuera fiscal general en el 2008, Beau ya se relacionaba comercialmente con este socio de Hunter. 

Así, el bufete de abogados de Beau había colaborado con el de Cooper en las demandas por amianto. También, como miembro del Comité Judicial del Senado, Biden bloqueó la reforma de las demandas por amianto, informó el Madison Record.

Por otro lado, los correos electrónicos muestran que Cooper y otro socio comercial de Hunter, Devon Archer, intentaron negociar un acuerdo entre Burisma y PEMEX, una compañía petrolera mexicana de propiedad estatal. Archer fue posteriormente condenado por fraude relacionado con otro acuerdo.

Para entonces Hunter ya tenía negocios con Burisma, una compañía energética ucraniana que le pagaba 50.000 dólares mensuales por pertenecer a su junta directiva. 

Hunter obtuvo este bien remunerado cargo tras una visita a Ucrania con su padre, vicepresidente de EE. UU. En esa época Joe Biden presionó y logró que el gobierno ucraniano despidiera a un fiscal que investigaba por corrupción a Burisma. 

Cooper también se relacionaba con Joe, porque en el 2014 Hunter solicitó fotos de un almuerzo en el que participaron los tres con el multimillonario mexicano Miguel Alemán Magnani, quien servía de intermediario en los negocios con PEMEX. 

Los negocios que involucran a Joe pueden rastrearse hasta el 2010, al menos, y en uno de los mensajes se puede apreciar cómo era la distribución del capital, en porcentajes. 

En 2017, James Gilliar, socio de la empresa Rosemont dirigida por Hunter, escribió a este y a los otros socios Rob Walker y Tony Bobulinski: “En este momento hay un acuerdo provisional de que el capital se distribuirá de la siguiente manera: 20% para Hunter, 10% para Jim Biden, y 10% “en manos de H para el tipo grande…”, citó The Daily Wire. 

Después Bobulinski explicó que “el tipo grande” se refería a Joe Biden, y que “Hunter Biden llamaba a su padre ‘el tipo grande’ o ‘mi presidente’, y con frecuencia se refería a pedirle su aprobación o consejo en varios acuerdos potenciales que estábamos discutiendo, según New York Post. 

Bobulinski también desmintió las afirmaciones de Joe al decir que no había participado en los negocios comerciales de su hijo Hunter.  

A pesar de que el FBI conoce desde 2015, al menos, los negocios oscuros de los Biden no se ha pronunciado al respecto, y el Departamento de Justicia tampoco ha iniciado algún juicio por los supuestos delitos de corrupción que pudieran haber ocurrido. 

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Cooper también se relacionaba con Joe, porque en el 2014 Hunter solicitó fotos de un almuerzo en el que participaron los tres con el multimillonario mexicano Miguel Alemán Magnani, quien servía de intermediario en los negocios con PEMEX. 

Los negocios que involucran a Joe pueden rastrearse hasta el 2010, al menos, y en uno de los mensajes se puede apreciar cómo era la distribución del capital, en porcentajes. 

En 2017, James Gilliar, socio de la empresa Rosemont dirigida por Hunter, escribió a este y a los otros socios Rob Walker y Tony Bobulinski: “En este momento hay un acuerdo provisional de que el capital se distribuirá de la siguiente manera: 20% para Hunter, 10% para Jim Biden, y 10% “en manos de H para el tipo grande…”, citó The Daily Wire. 

Después Bobulinski explicó que “el tipo grande” se refería a Joe Biden, y que “Hunter Biden llamaba a su padre ‘el tipo grande’ o ‘mi presidente’, y con frecuencia se refería a pedirle su aprobación o consejo en varios acuerdos potenciales que estábamos discutiendo, según New York Post. 

Bobulinski también desmintió las afirmaciones de Joe al decir que no había participado en los negocios comerciales de su hijo Hunter.  

A pesar de que el FBI conoce desde 2015, al menos, los negocios oscuros de los Biden no se ha pronunciado al respecto, y el Departamento de Justicia tampoco ha iniciado algún juicio por los supuestos delitos de corrupción que pudieran haber ocurrido.

José Hermosa – BLes.com