Redacción BLesLos contribuyentes ahora deberán pagar los costos de la cirugía de reasignación de género para el personal militar activo y los veteranos, incluidos algunos tratamientos especiales que cuestan más de 200.000 dólares, según una orden ejecutiva firmada por el presidente Biden.

La Orden Ejecutiva firmada por el presidente Biden el 25 de enero conocida como: “Permitir que todos los estadounidenses calificados sirvan a su país en uniforme”, a través de la cual se vuelve a permitir la participación de personas transexuales en el ejército,  esconde una pequeña cláusula que recién ahora sale a la luz, la cual deroga una política de la era Trump que prohibía la cirugía de reasignación de género financiada con fondos federales. 

“Esta política revisada también garantizará que toda la atención relacionada con la transición médicamente necesaria autorizada por la ley esté disponible para todos los miembros del servicio”, escribió en un memorando el secretario de Defensa Lloyd Austin.

Por su lado, el secretario de Asuntos de Veteranos, Denis McDonough, dijo que los militares “realizarán una evaluación de los pasos necesarios para eliminar la exclusión de la ‘alteración de género’ (cirugía de afirmación de género) en el paquete de beneficios médicos”.

Los números brindados por el Centro de Cirugía Transgénero de Filadelfia muestran una gran cantidad de cirugías electivas para hombres y mujeres que suman entre 100.000 y 200.000 dólares. Aunque Biden declaró en su orden que el costo de tratar a las tropas transgénero tendría un impacto mínimo en los costos de atención médica.

Un estudio de la consultora Springer, reveló recientemente que más de 15.000 miembros del servicio militar y unos 134.000 veteranos, se identifican como transgénero y podrían ser beneficiados con las costosas operaciones que financiarán los contribuyentes estadounidenses.

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La noticia generó cierto revuelo dentro del ejército y entre políticos ligados a las fuerzas militares. Tal es el caso del representante Jim Banks, republicano por Indiana, un veterano de la guerra de Irak quien asegura apoyar a las personas transgénero que sirven en el ejército, pero cuando se le consultó sobre esta polémica normativa, respondió

“Resulta radical que una administración presidencial obligue a los contribuyentes a financiar las cirugías de reasignación sexual de los militares. Soy compasivo con los individuos que quieren someterse a una cirugía electiva de esta naturaleza, pero los contribuyentes no deberían estar obligados a pagar por ello”.

“Es constitucionalmente dudoso que el Congreso no haya aprobado estas medidas, pero la administración, de forma radical, está impulsando esta agenda. Soy parte de la comisión que debería debatir estas cuestiones”, agregó Banks advirtiendo que una decisión de este tipo debería haber pasado por el Congreso y no sólo por la firma del presidente. 

El Pentágono pagó por primera vez la cirugía de reasignación de género para un soldado transgénero en 2017 y ha gastado cerca de 8 millones de dólares para tratar a 1.525 soldados transgénero entre 2016 y 2019. 

La mayor parte de ese costo cubrió el asesoramiento psicológico y no las operaciones quirúrgicas relacionadas con la transición. Se realizaron un total de 161 cirugías durante ese tiempo, según los datos proporcionados a USA Today en 2019.

Con la creciente influencia de la ideología de género, se espera que la demanda de este tipo de cirugías aumente considerablemente. 

Andrés Vacca – BLes.com