Redacción BLes– El gobernador de Nevada, Steve Sisolak, si bien afirmó el jueves en una conferencia de prensa estar buscando la manera legal de aliviar las restricciones impuestas por el virus del PCCh, que actualmente limita en 50 personas la cantidad de visitantes permitidos en las reuniones de iglesias, algunos abogados, defensores de asociaciones religiosas, rechazaron sus dichos argumentando que no se trataría de investigar sino más bien de tomar decisiones y reglamentar la actividad. 

Según reportó Fox23 News, los abogados de Calvary Chapel Dayton Valley (una reconocida asociación de iglesias evangélicas), presentaron el miércoles nuevos escritos en la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito en San Francisco. En julio ya habían presentado en la Corte Suprema de Estados Unidos una orden de emergencia que solicitaba suspender el límite máximo de visitantes. El mismo fue rechazado por poco, 5-4, y ahora con nuevos argumentos están realizando un nuevo intento. 

El gobernador demócrata Sisolak, declarado abiertamente católico practicante, declaró haber solicitado a sus asesores que revisen el modo en que el estado puede aliviar las restricciones impuestas sobre los lugares de culto, y permitir que las iglesias amplíen la cantidad de personas que pueden asistir.

“Hemos estado investigando diferentes enfoques en términos de cómo hacer eso y utilizando las mejores prácticas que se han desarrollado en otros estados. Créanme, quiero volver a la iglesia. Quiero volver a la misa en vivo en lugar de verla en mi teléfono todos los fines de semana”, dijo en una conferencia de prensa el gobernador en Las Vegas.

Los abogados de Calvary Chapel presentaron su apelación haciendo un esfuerzo por demostrar que bajo las normas que restringen la cantidad de participantes en las ceremonias, se está violando las libertades religiosas de los creyentes. En parte su argumento pasa por comparar la actividad de las iglesias con, por ejemplo, la de los casinos, quienes están habilitados a operar con hasta el 50% de su capacidad. 

Otros negocios seculares que pueden operar a la mitad de su capacidad incluyen restaurantes, gimnasios, peluquerías y parques acuáticos, mientras que las iglesias tienen un máximo permitido de 50 personas.

David Cortman, abogado principal de Alliance Defending Freedom, organización cristiana conservadora con la misión de defender la libertad religiosa, rechazó los últimos comentarios del gobernador Sisolak en un diálogo que tuvo con AP News: “Realmente no hay nada que investigar. Otros estados piden a los feligreses que usen máscaras y que se distancien socialmente en sus espacios de culto, tal como el gobernador pide a quienes van a casinos y parques de diversiones”.

Utilizando el mismo razonamiento que David Cortman, los abogados de Calvary Chapel Dayton Valley en su presentación ante la Corte de Apelaciones se preguntaron: “¿Un casino que entretiene a 1.000 jugadores no tiene ningún impacto en la salud pública, mientras que Calvary Chapel aumentando el tamaño de su servicio de 50 a 90 personas paralizaría el esfuerzo de salud del estado?”.

“Esta no es solo una medida de emergencia temporal de 14 o 30 días”, dijeron los abogados. “Restringir las reuniones religiosas durante más de cinco meses, sin un final a la vista, no es una medida temporal que cambia rápidamente y que merece una diferencia sustancial. Es una extralimitación del gobierno en clara violación de los principios constitucionales”.

Ahora sólo queda esperar el veredicto de la Corte. Mientras tanto en Nevada las hospitalizaciones provocadas por el virus del PCCh han seguido cayendo y la tasa de positividad diaria ha disminuido al 9,1%, según datos del Distrito de Salud del Sur de Nevada publicados el viernes pasado, según reportó Fox News.

Andrés Vacca-BLes.com