Redacción BLes – Ghislaine Maxwell, esposa del desaparecido traficante sexual de menores, Jeffrey Epstein, se habría negado a revelar videos que comprometían a Bill Clinton con la intención de no perjudicar la campaña presidencial de Hillary Clinton en 2016, según la edición de un libro lanzado por un exproductor de la CBS.

El libro titulado, “Ticking Clock: Behind The Scenes At 60 Minutes”, del exproductor de la CBS, Ira Rosen, indica que en una entrevista que tuvo con la socialité británica en el año 2016, esta le dio a conocer que habían grabaciones que comprometían al expresidente Bill Clinton que no podrían darse a conocer en un momento en el que Hillary Clinton disputaba las elecciones con el entonces candidato republicano, Donald Trump.

El exproductor de la CBS habría contactado a Maxwell con el ánimo de atacar la imagen de Trump y perjudicar su candidatura, una campaña en la que estuvieron comprometidos la mayoría de los principales medios estadounidenses, quienes así mismo, predijeron erróneamente la victoria electoral de Clinton antes de tiempo.

En medio de la conversación, Maxwell indicó al entonces productor de la CBS que debería de estar al tanto sobre las imágenes comprometedoras sobre los vínculos entre el magnate pedófilo con Bill Clinton que tendrían un impacto negativo en la carrera de Hillary a la presidencia.

La socialité británica habría buscado entonces persuadir a Rosen para que desviara su atención del tema. “Maxwell no quería que Trump fuera elegido, pero dijo que Hillary Clinton estaba cómodamente adelante [en la campaña electoral] y que no había necesidad de que saliera la historia”, señala el libro.

Rosen instó a Maxwell para que le diera los videos, pero ella respondió nuevamente que no sabían dónde estaban, por lo que el exempleado de la CBS pidió que le preguntara a Epstein dónde las tenía guardadas.

El exempleado de la CBS dijo que Maxwell apuntó con su dedo a su rostro y luego respondió: “Soy la hija de un barón de la prensa. Sé cómo piensan ustedes”.

Según las declaraciones de Maxwell, Epstein no compartió con ella nunca la ubicación de las cintas. Una vez que terminó la charla, Rosen pidió un taxi para Maxwell no sin antes insistir, “consígame la cinta y volveré a su casa”.

Como resultado de una demanda civil interpuesta por Virginia Giuffre, quien alega ser una de las víctimas sexuales de Epstein, el año pasado la justicia estadounidense dio a conocer más de 400 páginas sobre declaraciones de Maxwell, en las que se confirma que el expresidente Clinton viajó junto a Epstein y Maxwell en su avión privado conocido como ‘Lolita Express’ al menos 26 veces.

Clinton así mismo ha negado haber visitado alguna vez la isla privada de Epstein luego de que documentos judiciales informaron que el expresidente y dos niñas se estaban alojando en la residencia caribeña del financista a principios de la década del 2000.

En agosto del año pasado salieron a la luz pública fotos inéditas que habrían sido tomadas en septiembre del 2002 en las que se puede observar a Clinton recibiendo un masaje en el cuello por parte de Chauntae Davies, una de las presuntas víctimas de Epstein.

Las fotos habrían sido tomadas mientras se encontraban volando hacia África para un viaje humanitario a bordo del Lolita Express.

En julio del año pasado Maxwell fue puesta bajo arresto mientras estaba en su complejo de New Hampshire. De acuerdo con la acusación, ella “ayudó, facilitó y contribuyó al abuso de niñas menores de Jeffrey Epstein al, entre otras cosas, ayudar a Epstein a reclutar, preparar y, en última instancia, abusar de niñas menores de 18 años”.

César Múnera – BLes.com