Redacción BLes – Luego de que el presidente, Joe Biden, eligiera como director principal de programas de inteligencia en el Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por la sigla en inglés) al activista palestino estadounidense, Maher Bitar, las críticas no se hicieron esperar.

Bitar ejercería un papel clave ante las agencias de inteligencia de Estados Unidos y tendrá acceso a las operaciones encubiertas y de inteligencia más sensibles de Estados Unidos, según The Washington Free Beacon del 27 de enero.

Anteriormente dirigió durante años la organización anti-israelí que promueven el movimiento antisemita Boicot, Desinversión y Sanciones (BDS), que la administración Biden prometió rechazar.

BDS está prohibida en algunos campus universitarios por difundir propaganda antisemita y acosar a estudiantes judíos pro-Israel. 

Por su parte, la misma nominada por Biden para ser embajadora en Naciones Unidas, Linda Thomas-Greenfield, dijo en su audiencia de confirmación del 27 de enero que el BDS es “inaceptable” y “roza el antisemitismo”.

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Asimismo, un legislador republicano y varios exfuncionarios de la administración Trump critican la designación de Bitar, preocupados de que su activismo anti-Israel influya en el manejo de la información sensible de inteligencia.

Bitar asesoró a los demócratas del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, y fue el principal asesor legal del representante Adam Schiff, siendo muy activo en el primer intento demócrata de impugnar al presidente Trump, recuerda el periodista de investigación y escritor centrado en la izquierda radical y el terrorismo islámico, Daniel Greenfield.

Más aún, para Greenfield el nombramiento de Bitar significa regresar a la época de Obama, cuando Israel ya no podrá compartir la inteligencia verdaderamente sensible con Estados Unidos, “porque el NSC está de nuevo contaminado”.

“La cooperación de los servicios de inteligencia de Estados Unidos e Israel ha salvado repetidamente vidas estadounidenses y ha hecho avanzar la seguridad nacional de Estados Unidos”, sostiene a su vez el representante republicano por Texas Michael McCaul, según The Washington Free Beacon.

De acuerdo con Greenfield Obama también espiaba a los congresistas que compartían con el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, las acciones en contra del programa nuclear de Irán, y es de esperar que Biden también los espíe usando el NSC.

“Y cualquier esfuerzo de Israel por acabar con el programa nuclear de Irán con sus nuevos aliados árabes será vigilado de cerca y saboteado por los veteranos de Obama que vuelven a estar a cargo del NSC”, agrega.

José Hermosa – BLes