Redacción BLes- Uno de los carteros del servicio postal del estado de Pensilvania, EE. UU. (USPS, por la sigla en inglés) decidió testificar bajo juramento frente al Congreso sobre la falsificación de la fecha de los votos llegados después del cierre del 3 de noviembre.

Richard Hopkins es el funcionario que consideró que lo que observó en “muy malo” y a pesar de estar muy nervioso por perder su trabajo está decidido a denunciar, informó James O’Keefe, periodista y escritor fundador y presidente del Proyecto Veritas, según su sitio web del 6 de noviembre.  

O’keefe anunció el caso diciendo: “El denunciante del USPS Richard Hopkins ha confirmado que hay investigadores federales en Pensilvania y se ha abierto una investigación sobre sus acusaciones, que implican al Jefe de Correos de Erie, PA.”, en un tuit.

De acuerdo con Hopkins mientras se encontraba en una reunión con sus compañeros de trabajo se acercó uno de los jefes del servicio postal a un supervisor y le dijo que había cometido un gran error. 

El error consistió en colocar una fecha errada a uno de los correos recibidos, en lugar de sellarlo con la fecha del día cuatro de noviembre debía haberlo fechado con el 3 de noviembre, es decir falsificando la fecha a fin de que fuera contado como uno de los votos válidos. 

Según las normas aprobadas en Pensilvania solo serían válidas las boletas de voto por correo que hubieran llegado hasta las 8:00 P. M. del 3 de noviembre.

De acuerdo con el esquema observado por Hopkins todas las boletas que llegaron después de ese momento eran apartadas para colocarle una fecha anterior, configurando así el fraude electoral. 

Los demócratas habían sido muy insistentes a lo largo de todo el proceso electoral con que sus seguidores enviaran los votos por correo, un procedimientos que demostró ser muy susceptible de adulteración.

El caso de falsificación de fechas que delató Hopkins no es aislado. 

El 4 de noviembre un periodista encubierto de Project Veritas contacto a otro funcionario del servicio de correo del estado de Míchigan, quien le contó de la misma falsificación de fechas, según el medio alternativo Planet Free Will.   

Este testigo declaró al periodista que en su oficina los directivos indicaron “separar [las boletas tardías] del correo postal estándar para poder sellarlas a mano con la fecha de ayer [ 3 de noviembre] y pasarlas”.

Por otro lado, desde varios lugares se aportaron pruebas e indicios del monumental fraude que violó la voluntad de los estadounidenses sobre quién sería su presidente.

En un inusitado movimiento que pareciera configurar un complot, las redes sociales se unen a esa situación de apariencia corrupta, y bloquean la libre expresión de los ciudadanos que desean compartir las evidencias de fraude que descubren.  

El 6 de noviembre Facebook bloqueó los hashtags #StopTheSteal (Frenen el robo) y #Sharpiegate (fraude con marcador), a través de los cuales miles de usuarios compartían muchas denuncias de fraude, informó Fox News.  

Es flagrante la ausencia de información de estos casos preocupantes por parte de los  grandes medios, inclinados hacia los demócratas. 

El fraude electoral es denunciado abiertamente por la administración Trump y cientos de testigos, y se espera que las investigaciones logren garantizar el nombramiento justo del presidente de EE. UU. para el siguiente período de cuatro años.

José Hermosa-BLes.com