Redacción BLesUn restaurante de Florida que colocó un letrero que decía a los partidarios de Biden que se vayan “a otra parte”, se vio obligado a cerrar temporalmente después de no tener suficiente comida para satisfacer el aumento de la demanda, según informó Fox News.

El restaurante DeBary Diner, ubicado en DeBary, Florida, cerró el 2 de septiembre después de quedarse sin comida tras aumentar la demanda luego de colocar un cartel en la puerta que decía: “Si votó por él y continúa apoyando y respaldando a la administración inepta y corrupta que habita actualmente en la Casa Blanca y que es cómplice de la muerte de nuestros hombres y mujeres militares en Afganistán, por favor vaya a otra parte”, dice el inicio del cartel colocado en la puerta de entrada. Para concluir, la mujer escribió “Dios bendiga a Estados Unidos y Dios bendiga a nuestros soldados”.

 

En declaraciones a la estación local Fox35, Angie Ugarte, dueña del local, confesó que eso era lo único que sintió que podía hacer después de ver lo que había ocurrido en Afganistán. “Estaba enojada. Me decepcionó. Me sentí como una de esas madres, esposas o hermanas que van a recibir ese golpe en la puerta”, comentó.

Pero lo que nunca se imaginó fue la cantidad de reacciones que despertó su decisión, ya que comenzó a llamarla gente de todo el mundo, la mayoría para felicitarla, aunque también recibió algunas amenazas.

A su vez, varios veteranos militares también se acercaron al restaurante para expresar su apoyo al cartel que había colocado Ugarte.

“He recibido a tanta gente llamándome desde todo el mundo, desde Europa, tratando de comprar comidas para los veteranos, lo que todavía no he podido organizar”, dijo Ugarte al Daytona Beach News-Journal

“Toda esta gente dijo: ‘Tenemos que venir aquí y agradecer a Angie’. Queríamos venir a darle las gracias”, le dijo a Ugarte Rod Phillips, un veterano condecorado de Vietnam, mientras le apretaba la mano. “Siendo un veterano de Vietnam y herido en combate, no le deseo la guerra a nadie. Pero hay un momento y un lugar adecuados para salir de allí”.

Ugarte dijo que ha recibido algunas “amenazas de muerte y de bomba”, pero las reacciones han sido en su mayoría favorables. Los clientes además de apoyarla, también le compran comida y le envían donaciones para su restaurante. 

La mujer insiste en que su mensaje no es político y que habría escrito el mismo cartel mostrando su decepción, si el expresidente Donald Trump todavía estuviera en el cargo.

El restaurante finalmente volvió a abrir sus puertas al público el viernes 3 de septiembre.

Ugarte no oculta su especial afinidad y admiración por los militares estadounidenses. Dentro del restaurante incluso tiene una pared dedicada a los “héroes locales” con fotografías y otros recuerdos del personal del Ejército de Estados Unidos.

Según Business Insider, el restaurante ya contaba con una cartera de clientes habituales que son veteranos de guerra, principalmente para sus hamburguesas de media libra, sándwiches cubanos y costillas de cordero.

Celeste Caminos – BLes.com