Nuevamente el Departamento de Agricultura de Florida aprobó una extensión de una prueba de campo para la liberación de miles de millones de mosquitos genéticamente modificados en los Cayos de Florida.

La aprobación se produce justo después de que la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. concediera a Oxitec, una empresa biotecnológica británica que realiza la prueba de campo, una prórroga de dos años para su Permiso de Uso Experimental, que permitirá la liberación de una versión transgénica de la especie Aedes aegypti.

Sin embargo, los científicos, los grupos ambientalistas y los expertos en salud pública advirtieron que la aprobación del Departamento de Agricultura de Florida (FDAC) para la prueba de campo continua de Oxitec se produjo a pesar de las principales preocupaciones sobre la salud y el ecosistema.

Barry Wray, director de Florida Keys Environmental Coalition señaló “todos deberíamos estar muy preocupados por una EPA que olvida su segundo nombre, protección, con esta aprobación. Se abusa de nuestra confianza pública por la falta de transparencia científica de Oxitec y ninguna investigación científica independiente de la EPA que demuestre que este insecto experimental no creará infinitamente más problemas de los que resolverá”.

Agregó Wray, “la EPA se ha comportado como si estuviera asociada con Oxitec, ignorando el historial de engaño de la compañía y permitiendo que un cabildero se reuniera con el administrador de la EPA, Pruitt. Es éticamente repugnante soltar estos mosquitos”.

Si bien Oxitec afirma que sus “pruebas de campo de mosquitos transgénicos tienen como objetivo reducir la población de mosquitos Aedes aegypti, una especie que puede transmitir la fiebre amarilla, el dengue, el chikungunya y el zika”, los datos de la prueba de campo de 2021 en Florida no se han hecho públicos y no ha pasado por la revisión de científicos independientes, que según los científicos es un protocolo.

Por lo tanto, los investigadores y científicos dijeron que tanto la FDAC como la EPA pusieron una “corporación privada sobre la salud pública y la protección del ecosistema”.

Por su parte, Jaydee Hanson, directora de políticas del Centro para la Seguridad Alimentaria manifestó “FDACS debería haber exigido a Oxitec que dejara de reclamar como ‘información comercial confidencial’ sus datos sobre la salud humana y los efectos ambientales de la liberación de mosquitos”.

Sostuvo “además, FDACS no debería haber permitido una segunda publicación importante sin hacer públicos los datos del primer ensayo y sin que los científicos imparciales en el campo los revisaran”.

Según un estudio realizado por la Universidad de Yale en Brasil, la observación del estudio confirmó que “los mosquitos transgénicos se criaron con Aedes aegypti local, lo que resultó en mosquitos híbridos en la naturaleza que pueden ser más agresivos, más difíciles de erradicar y pueden aumentar la propagación de mosquitos”. -transmitida por enfermedades”, informó Common Dreams. Los científicos e investigadores advirtieron que, dado que la EPA no compartió públicamente todo su análisis de salud pública o datos sobre alergenicidad y toxicidad, las evaluaciones ambientales clave de la EPA fueron “insuficientes y no exigieron pruebas científicas utilizando ensayos enjaulados antes de la liberación ambiental”.

“La ciencia secreta y mal hecha y la falta de transparencia están siendo recompensadas una vez más con un pase libre por parte de los funcionarios gubernamentales que ignoran las voces de los científicos preocupados y de los más afectados”. dijo Dana Perls, Gerente del Programa de Tecnología Emergente de Amigos de la Tierra.

Indicó “primero en Brasil, y ahora en Florida, las agencias gubernamentales no dieron en el blanco y promovieron los intereses de una corporación privada sobre la salud pública y la protección del ecosistema”.

Fuente: Miami Diario

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