Redacción BLesEn una preocupante iniciativa, la senadora Tammy Duckworth, demócrata de Illinois, propone que el Pentágono analice los hábitos en las redes sociales de todos los miembros a su servicio para detectar posibles tendencias “extremistas”, es decir pro-Trump. 

“No es algo nuevo, pero le diré que he visto en las últimas dos décadas probablemente esta creciente radicalización de una parte dentro del ejército”, afirmó Duckworth, teniente coronel retirada del Ejército, según cita del medio alternativo Revolver News del 29 de marzo. 

Duckworth considera que esa supuesta radicalización es causada por los intercambios que ocurren al usar las redes sociales. 

No obstante, una investigación de Revolver News señala que el FBI ya aplica las que llama “espeluznantes herramientas de ‘análisis de sentimientos’”, que asume está utilizando desde los disturbios del 6 de enero para excluir a los simpatizantes de Trump de la Guardia Nacional, a pesar de que hubo infiltración en el Capitolio de los miembros del grupo marxista Antifa. 

Específicamente el FBI estaría utilizando la herramienta de vigilancia y análisis de sentimientos “Babel Street”, que evalúa en poco tiempo las afiliaciones de los ciudadanos a diferentes narrativas o subculturas.

Este software: “Posee la herramienta de análisis de sentimiento más sofisticada del mercado. Derivado de la colaboración con los mejores programas lingüísticos universitarios, Babel Street presume de la capacidad de evaluar el sentimiento en 19 idiomas, superando con creces la capacidad de cualquier otro competidor”, describe Vice.

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La capacidad de esta aplicación también le permite traducir simultáneamente mensajes de 200 idiomas, que toma de unas 25 redes sociales entre ellas Facebook, Instagram, y Twitter.

También puede establecer las ubicaciones geográficas de los usuarios, y hacer búsquedas personalizadas para las cuales se utilizan filtros como hashtags, emojis, nombres, palabras clave, y números de tarjetas de crédito o de la seguridad social.

Además del FBI, la utilizan el Mando de Operaciones Especiales del ejército, la Fiscalía General de Australia, y otros organismos de defensa y vigilancia. 

Algunos internautas consideran que no sería raro que quedaran muy pocos miembros de la Guardia Nacional al servicio de la Administración Biden, si los excluyen por sus simpatías hacia el expresidente estadounidense, Donald Trump. 

“¿Está Biden tratando de disolver nuestra Guardia Nacional y nuestras fuerzas armadas?”, escribió el usuario de Twitter @MaineLogic.

Por otro lado, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, es criticada por aprovechar los disturbios ocurridos en el Capitolio el 6 de enero para escalar una represiva ley contra los “terroristas domésticos”, que ya venía preparando desde el año pasado. 

Los demócratas, tanto en la Cámara de Representantes como en el Senado, readaptaron una legislación que ya había sido presentada en el 2020 para prohibir las manifestaciones de MAGA (sigla en inglés de Hacer a América Grande Otra Vez), en favor del entonces presidente Donald Trump, y clasificarlas como “terrorismo doméstico”.

Dado que el movimiento MAGA constituye la mayor fuerza política opuesta a los demócratas, la acción se interpreta como un acto de criminalización de la oposición, al mejor estilo comunista.  

El periodista y escritor Paul Sperry escribió el 11 de enero en su cuenta de Twitter: 

“Los demócratas tanto en la Cámara como en el Senado están planeando redactar una ley para clasificar las manifestaciones de MAGA como ‘actividad terrorista nacional’ y requieren que el FBI, el Departamento de Justicia y el DHS tomen medidas para prevenir tal ‘terrorismo interno’. El senador Durbin lidera el esfuerzo junto con el representante Schneider”.

José Hermosa– BLes.com