Redacción BLes – Cada vez son más los sectores sociales que se niegan a cumplir con las órdenes de encierro arbitrarias tan perjudiciales para la salud mental y social de la comunidad, impuestas por gobernantes demócratas que ejercen abuso de su poder. 

“Depende de todos nosotros ponernos de pie y permanecer con nuestros negocios abiertos. No soy de los que intentan crear una especie de rebelión, pero al final del día, hay un punto de inflexión”, fueron las palabras de Andrew Gruel, fundador y director ejecutivo del exitoso Slapfish Restaurant Group, cuando fue entrevistado por Fox News.

Es cada vez más evidente que los funcionarios estatales y locales que son amigos de las órdenes de bloqueo y aislamiento para “defender” a la sociedad del virus del PCCh, simplemente están improvisando las medidas sobre la marcha, sin un plan lógico que piense realmente en el bien de todos.

Con mucha frecuencia se puede ver a los políticos tomando decisiones que no se basan en la ciencia o los datos, sino en un caprichoso autoritarismo sin sentido. Al tiempo que los Centros de Salud (CDC) arrojan cifras alarmantes de dudosa procedencia sobre los contagios y las muertes por el virus, pareciera que los políticos de izquierda se alimentan de esos números para justificar más encierros y más aislamiento, pero sin dar solución a los problemas que eso está generando: mayor pobreza, delincuencia, problemas de salud mental y suicidios entre otras tantas.

Las últimas restricciones de California han terminado de hundir a miles de comerciantes que ya estaban pasando un mal momento por los meses anteriores de encierro. 

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Gruel, un reconocido chef de California, le aseguró a Fox que si los restaurantes continúan viéndose obligados a cerrar antes de las vacaciones, muchos no podrán sobrevivir, uniéndose a las decenas de miles que ya han cerrado para siempre.

El gobernador demócrata Gavin Newsom, decretó un nuevo toque de queda para todo California que entró en vigor el sábado a las 10 pm hasta el 21 de diciembre, con posibilidades de extenderse. Sin embargo, miles de ciudadanos a lo largo de todo el estado se manifestaron en contra y tomaron las calles desafiando las normas impuestas, reclamando por sus derechos y libertades individuales.

Las disposiciones del gobernador demócrata despertaron una serie de críticas desde diversos sectores, sobre todo desde las agencias del orden, que argumentaron que no hay necesidad de recurrir a medidas tan drásticas que limitan las libertades civiles.

Margaret Mims, sheriff de la ciudad de Fresno, fue una de estas personas, quien además declaró que no penalizaría a los residentes que no siguieran el toque de queda.

“Tenemos muchas cosas que hacer, incluyendo quitarle las armas a los pandilleros, detener el tráfico de narcóticos y salvar a los niños de los depredadores de Internet”, explicó Mims durante una sesión informativa el jueves por la tarde.

“No vamos a convertir en criminales a ciudadanos normalmente respetuosos de la ley”, aseguró explicando que el departamento no establecerá ningún punto de control o detendrá a la gente para verificar su razón de estar fuera de casa después del toque de queda.

De acuerdo a Fox News, los ayudantes del sheriff del condado de Merced, la policía de Madera, la policía de Visalia y los ayudantes del condado de Kings, entre otros, planean continuar con sus actividades habituales en lugar de volver a centrarse en el toque de queda.

La semana pasada, el juez de la Corte Superior del condado de Los Ángeles, James Chalfant, llamó al alcalde y a los funcionarios de salud del condado consultando sobre este ejercicio arbitrario de poder, y les ordenó que presentaran evidencia científica para justificar la prohibición de comer al aire libre. “Hay que hacer un análisis de riesgo-beneficio para la salud pública. No se habla solo del riesgo de propagar enfermedades. Tienes que hablar también sobre el beneficio de mantener abiertos los restaurantes”, dijo Chalfant.

El hecho de que algunos sectores de las fuerzas policiales, sumados a jueces como James Chalfant, autoridades religiosas y comerciantes cuestionen y se revelen a las imposiciones sin sentido de políticos demócratas y de izquierda que promueven cuarentenas interminables, es un buen indicio para determinar que la sociedad aún no está dormida y hay esperanzas de no normalizar una situación que bajo ningún punto de vista debería ser naturalizada.

Andrés Vacca – BLes