El mundo sigue en tensión. El Comando de Defensa Aeroespacial de Norteamérica (NORAD, por sus siglas en inglés) ha revelado un tercer incidente de un avión militar ruso que voló hacia la zona de identificación de defensa aérea de Alaska. Durante esta semana se han dado tres acontecimientos de este tipo en una extensión de la guerra de Rusia sobre Ucrania.

Por otro lado, las autoridades ucranianas han confirmado este viernes que la central nuclear de Zaporiyia, la más grande de Europa, está bajo el control de Rusia, días después de que se hubieran registrado una serie de bombardeos en los alrededores de las instalaciones. El ministro ucraniano de Interior, Denis Monastirski, ha señalado que actualmente pueden afirmar “de manera absolutamente responsable” que no existe un control adecuado sobre las acciones de la central nuclear de Zaporiyia.

“En realidad no solo está en manos del enemigo, sino también en manos de especialistas no capacitados que realmente pueden provocar una tragedia”, ha alertado Monastirski en rueda de prensa, según la agencia ucraniano Ukrinform. “A los especialistas ucranianos que permanecieron allí no se les permite ingresar a las áreas donde deberían estar. Los equipos militares de Rusia se encuentran en los terrenos de la central. Todo esto ha sido evaluado con el nivel más alto de amenaza”, ha enfatizado.

Monastirski ha hecho saber que Ucrania ha solicitado al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) que garantice la seguridad y el control adecuado de las instalaciones mientras Rusia permanezca en el lugar, ya que considera que es “difícil imaginar la tragedia que podría ocurrir si los rusos continúan allí”.

“Todos hemos visto el bombardeo realizado por las tropas rusas. Es terrible. Están listos para cualquier acción, a pesar de las consecuencias”, por lo que “debemos prepararnos para cualquier escenario”, ha dicho el ministro.

En el otro lado, el expresidente ruso y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad de Rusia, Dimitri Medvedev, ha acusado a Kiev y a sus patrocinadores occidentales de querer organizar otro desastre nuclear como el de Chernóbil. “La escoria de Kiev y sus patrocinadores occidentales parecen estar listos para organizar otro Chernóbil. Los cohetes y proyectiles caen cada vez más cerca de los reactores de la planta de energía nuclear de Zaporiyia y de las instalaciones de almacenamiento de isótopos radiactivos”, ha dicho Medvedev. En su canal de Telegram, Medvedev ha rechazado las acusaciones de que Rusia está detrás de estos bombardeos y las ha calificado de “tonterías”. “Ni la ONU se cree esto”, ha dicho.

Fuente: 20 Minutos

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