Redacción BLes – Luego de que el abogado Lin Wood mencionara que el juez de la Corte Suprema de Justicia de EE. UU., John Roberts, insultó al presidente estadounidense, Donald Trump, y dijo que no se le puede permitir otro mandato, Roberts aparece relacionado con Soros. 

“¿Alguien más encuentra extraño que George Soros parezca creer que puede contar con John Roberts para ayudarle a destruir el nacionalismo?”, pregunta Jennifer Lynn en tuit que tiene fijado en su cuenta con el usuario @JenLawrence21 en Twitter, reenviado el 18 de diciembre por la usuaria @AmyKremer y otros. 

Agregando:“No me tomes la palabra, aquí está en Davos en enero, donde enaltece al Presidente del Tribunal Supremo, dos veces”.

En su discurso ante el Foro Económico Mundial de Davos, Suiza, en enero Soros habló mal del presidente Trump tratando de desprestigiar su trabajo en beneficio de los Estados Unidos, y dio a entender que el juez Roberts podría ser de ayuda en el logro de la impugnación que los demócratas intentaban en ese momento. 

“El juicio en el Senado se perfila como un asunto estrictamente pro forma porque la mayoría republicana en el Senado está unida detrás de Trump, aunque el Presidente del Tribunal Supremo Roberts, que preside, puede sorprendernos”, dijo Soros. 

Soros tiene un largo historial de pretender deteriorar el sistema legal de Estados Unidos, en ese proyecto ha invertido mucho dinero.

En el 2010 llevaba cerca de 10 años en el desplazamiento del poder judicial de Estados Unidos hacia la izquierda, a través de su Fundación Open Society Institute (OSI), considerado su ‘brazo político’ de acuerdo con The Washington Times. 

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Un estudio de la organización American Justice Partnership del 2010, señaló que la OSI invirtió 45,4 millones de dólares en el sistema de selección por méritos, que reduce la influencia de los ciudadanos y sus representantes para elegir a los jueces.

En la selección por “méritos”, los jueces los selecciona una reducida comisión no elegida y no responsable, compuesta por élites jurídicas, y representantes de poderosos grupos de interés especial, que se reúne fuera de la vista del público.

Más recientemente Soros ha invertido millones de dólares más para que sean elegidos fiscales abiertamente izquierdistas, quienes de hecho relajan la aplicación de la ley es las áreas de su influencia.

En este sentido se expresó el expresidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich.

“El problema número uno en casi todas estas ciudades es que los fiscales de distrito elegidos por George Soros, de izquierda, anti-policía y pro-criminales, se niegan a mantener a la gente encerrada”, dijo Gingrich el 16 de septiembre.

Asimismo, Lawrence menciona aún más al juez Roberts en sus tuits, planteando otras situaciones incómodas sobre él, acerca de la posibilidad de que sea chantajeado por posibles participaciones en fiestas con el pedófilo Jeffrey Epstein. 

“La oposición de Roberts en los dictados descaradamente inconstitucionales de Cuomo llamó la atención de su colega el juez Neil Gorsuch, quien lo acusó de “una seria reescritura de la historia” para justificar su ridículo voto. ¿Está siendo chantajeado el Presidente del Tribunal Supremo Roberts?”.

Igualmente Lawrence muestra una bitácora de vuelo en la que aparece el nombre John Roberts y pregunta si se tratará del juez de la Corte Suprema de Estados Unidos. 

Finalmente, menciona con alivio que de todas maneras el voto de Roberts no podría perjudicar la aplicación de la Constitución.  

“Guerreros intrépidos como Sidney Powell y Lin Wood parecen dirigirse a la Corte Suprema en la batalla para exponer el complot globalista para robar las elecciones de Donald Trump”, escribió Lawrence. 

“Todos deberíamos estar muy agradecidos de que el voto de Roberts ya no es necesario para mantener la Constitución. ¡Gracias a Dios!”.

A pesar de la intensa labor de los abogados que defienden la transparencia electoral en Estados Unidos, seriamente perjudicada por manejos fraudulentos, la respuesta de los tribunales no ha sido decidida.

No obstante, el presidente Trump dispone de suficientes recursos para hacer que predomine la voluntad electoral de la mayoría de los estadounidenses.

José Hermosa – BLes