Las evidencias que parecen probar los varios casos de corrupción de que se acusa al candidato demócrata presidencial Joe Biden y a su hijo Hunter se hicieron virales el 14 de octubre, pero la censura de Twitter y Facebook a su distribución le pareció “espeluznante y autoritaria” al periodista Michael Tracey.

Así, Tracey, un reconocido periodista izquierdista, se une a las múltiples denuncias de todos los niveles que reprueban vehementemente el abuso cometido por las grandes tecnológicas contra la democracia estadounidense, como consideró el periodista Tucker Carlson en su programa de Fox News, el 14 de octubre. 

“Esta fue una censura masiva a una escala que Estados Unidos nunca ha experimentado en 245 años, y es una amenaza para todos nosotros”, dijo Carlson. 

Y, agregó: “Las democracias solo funcionan cuando hay un libre intercambio de información entre los ciudadanos. Ya no tenemos eso”. 

La demora en la aparición del disco duro que contiene la comprometedora información contra los Biden, y que podría significar una pérdida irreparable para la campaña presidencial demócrata que se define en un par de semanas, ya genera interrogantes.

Al parecer el FBI disponía de esos datos desde diciembre de 2019, de acuerdo con lo revelado por el técnico de computadores residente en Wilmington, Delaware, John Paul Mac Isaac, quien los entregó, según Daily Beast.

Mac Isaac dijo que un cliente trajo un computador portátil MacBook Pro dañado por el agua para repararlo. Llevaba una etiqueta de la Fundación Beau Biden, llamada así por el difunto hermano de Hunter y antiguo fiscal general de Delaware. El cliente nunca volvió.

Por otro lado, los hechos que enredan a los Biden, padre e hijo, en presuntas actividades de corrupción ocurrieron desde el año 2014, cuando Joe Biden se desempeñó como vicepresidente de Estados Unidos durante la administración Obama.

Esta antigüedad de los acontecimientos hizo que la opinión estadounidense se familiarizara en alguna medida con los rumores, y esperara una acción más decidida de las autoridades encargadas para investigar a fondo las acusaciones, que puede ser que ahora se exprese. 

Al parecer uno de los hechos que se considera probado es que Joe Biden mintió al asegurar que desconocía los negocios que su hijo Hunter sostenía con grandes empresas internacionales de países como Ucrania, Rusia y aún con el Partido Comunista de China (PCCh).

Según se dice, en los miles de correos descubiertos aparecen algunos que señalan que Hunter arregló entrevistas entre Joe Biden y los ejecutivos de Burisma, la multinacional ucraniana para la que trabajaba Hunter, evidenciándose que sí conocía los negocios de Hunter.

La censura de Twitter llegó hasta la suspensión de la cuenta de la campaña Trump, y generó una oleada de mensajes de rechazo

“Twitter ha suspendido al Team Trump [Equipo Trump] por publicar un video que llama a Joe Biden un mentiroso que ha estado estafando a nuestro país durante años, a lo que se refiere el artículo del New York Post. A 19 días de las elecciones”, alertó el miembro de la campaña Trump, Mike Hahn.

Para otro de los usuarios Twitter estaba interfiriendo en el proceso electoral estadounidense.

“Esto parece claramente una interferencia de la campaña… La investigación ya ha sido solicitada contra FB y TWITTER”, advirtió @Lvstarlet64.

Para alguien más, estas grandes redes sociales amparaban al partido demócrata.

“Así que las “grandes compañías de tecnología” en este país son esencialmente un complemento del partido democrático”, declaró @bbeekk321.

Otro de los usuarios estableció una dependencia de las gigantes tecnológicas Twitter y Facebook del Partido Comunista de China (PCCh). 

“En este punto, la máscara está completamente fuera. PCChTwitter y PCChFacebook son solo herramientas [del Partido Comunista de China (PCCh)”, escribió  @syaSsmadAttocS.

José Hermosa-BLes.com