Redacción BLesEl presidente Joe Biden dio su primer discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas el martes 21 de septiembre en Nueva York y haciendo alusión al fin de la guerra en Afganistán y la tensa relación con China prometió ‘una nueva era de diplomacia rigurosa’ además de asegurar que Estados Unidos será un líder en la lucha contra el ‘cambio climático’.

Biden habló frente a los líderes de todo el mundo durante casi 40 minutos y dejó claro que su administración, en la vereda opuesta de su predecesor Donald Trump, tiene una agenda globalista y pretende liderar en el escenario internacional tanto en la lucha contra el cambio climático como en la búsqueda de democracia en otros países.

A pesar de haber recibido duras críticas tanto de la oposición política como de los líderes europeos por la tumultuosa retirada militar de Afganistán, el presidente americano lo destacó como un logro y aseguró que el país se embarcaba con una nueva estrategia pacífica.

“Hemos puesto fin a 20 años de conflicto en Afganistán, y mientras cerramos este período de guerra rigurosa, estamos abriendo una nueva era de diplomacia rigurosa”, afirmó Biden. “De utilizar el poder de nuestra ayuda al desarrollo para invertir en nuevas formas de levantar a la gente en todo el mundo, de renovar y defender la democracia, de demostrar que no importa lo desafiante o lo complejo que sea el problema al que nos enfrentemos, el gobierno por y para el pueblo sigue siendo la mejor manera de ofrecer resultados a toda nuestra gente”.

El demócrata también envió un mensaje indirecto a su par chino, Xi Jinping, dejándole saber que su administración no buscará un enfrentamiento y abrió las puertas para negociar.

“No buscamos una nueva Guerra Fría, ni el mundo dividido en bloques rígidos”, dijo el presidente. “Estados Unidos está dispuesto a trabajar con cualquier nación que dé un paso al frente, que busque una solución pacífica a los retos compartidos, incluso si tenemos intensos desacuerdos con respecto a los retos compartidos, porque todos sufriremos las consecuencias de nuestros fracasos si no nos unimos para afrontar el COVID-19, el cambio climático o amenazas como la proliferación nuclear”.

No obstante, por momentos Biden hizo mención indirectamente al genocidio de los uigures en la provincia de Xinjiang donde el Partido Comunista Chino tiene detenidos a cientos de miles en campos de concentración para forzarlos a realizar trabajo esclavo y ha sido un tema de roce entre ambas naciones desde que la administración Biden reafirmó que el PCCh está cometiendo un ‘genocidio’.

“Todos debemos denunciar y condenar la persecución y la opresión de las minorías raciales, étnicas y religiosas”, aseguró el presidente estadounidense.

De todas maneras, Biden aclaró, “no se equivoquen, Estados Unidos seguirá defendiéndose a sí mismo y a sus aliados contra las amenazas” pero puso más énfasis en negociar y buscar soluciones pacíficas ante problemas que no tienen solución con una guerra.

“El poder militar de EE. UU. debe ser nuestra herramienta de último recurso, no la primera, y no debe utilizarse como respuesta a todos los problemas que vemos en el mundo”, dijo Biden. “De hecho, hoy en día muchas de nuestras mayores preocupaciones no pueden resolverse ni siquiera abordarse mediante la fuerza de las armas. Las bombas y las balas no pueden defenderse del Covid-19 ni de sus futuras variantes”.

Más de 20 mil millones para luchar contra el ‘cambio climático’

El presidente dijo que pediría al Congreso que duplique la cantidad de dinero para la financiación pública del clima -hasta unos 11.000 millones de dólares al año- y que también dedique 10.000 millones de dólares a frenar el hambre, además de haber establecido la meta de reducir un 30 por ciento la emisión de gas metano para el 2030 y ‘cero’ emisiones para el 2050.

“En abril anuncié que Estados Unidos duplicaría su financiación pública internacional para ayudar a los países en desarrollo a afrontar la crisis climática. Hoy me enorgullece anunciar que trabajaremos con el Congreso para duplicar de nuevo esa cifra, incluso para los esfuerzos de adaptación”, exclamó Biden ante ONU.

El discurso de Biden llega en un momento en que su desempeño como presidente según encuestas recientes está en el peor momento, con apenas un 46.3 por ciento de estadounidenses que aprueban su gestión.

Con una inflación histórica, la débil respuesta militar en Afganistán donde murieron 13 militares americanos en manos del grupo terrorista ISIS, la crisis en la frontera sur que desborda de migrantes, la administración Biden tiene un gran desafío para remontar su imagen.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com

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