La premiación de los Oscar comenzó con una burla al estado de Florida, porque el Senado aprobó un proyecto de ley que ratifica a los padres de familia como custodios en la educación de sus hijos, así como no permite adoctrinar sexualmente a niños entre cinco y ocho años.

El rating de los premios Oscar baja acorde más se politiza. Este año agudizó el fenómeno en mayor escala. La premiación comenzó con una burla al estado de Florida porque el Senado aprobó un proyecto de ley que ratifica a los padres de familia como custodios en la educación de sus hijos, así como no permite adoctrinar sexualmente a niños entre cinco y ocho años.

“Vamos a tener una gran noche esta noche”, dijo la coanfitriona del galardón Wanda Sykes. “Y para ustedes en Florida, vamos a tener una noche gay. Gay, gay, gay, gay, gay, gay”. A lo cual la comediante Amy Schumer complementó con un baile e hizo eco de sus palabras.

A excepción de John Travolta, la élite de Hollywood estalló en fuertes vítores tras los comentarios de las comediantes. Enseguida la secretaria de prensa del gobernador de Florida, Ron DeSantis, respondió satíricamente «Florida nunca se va a recuperar de esto».

Pero, ¿qué es en verdad lo que dice el proyecto de ley que llaman «no digas gay»?

«La instrucción en el aula por parte del personal de la escuela o de terceros sobre orientación sexual o identidad de género no puede ocurrir desde el jardín de infantes hasta el grado 3 o de una manera que no sea apropiada para la edad o el desarrollo de los estudiantes de acuerdo con los estándares estatales», establece el proyecto de ley.

El gobernador DeSantis, quien se espera que firme el proyecto de ley, explicó que esto indica que “no hay instrucción sexual en los grados de prekinder a tercero”.

Sin embargo, la izquierda política y la industria del entretenimiento ha difamado falsamente esta legislación que aborda los derechos de los padres en la educación de sus hijos en Florida. Por ello, los detractores le han denominado como el proyecto de ley «No digas gay», a pesar de que el texto de la legislación no hace referencia a la homosexualidad.

Defensores del proyecto de ley afirman su necesidad tomando en cuenta casos como Kentucky, un campamento donde el adoctrinamiento de menores incluye sadomasoquismo, abortos inducidos por sí mismos y activistas sexual usando drogas lícitas e ilícitas, bajo la denominación de lecciones de «liberación sexual».

Del otro lado de la orilla, el proyecto de ley se ha convertido en un grito de guerra para los progres de Hollywood, que diligentemente han difundido la difamación demócrata y se comprometieron a luchar contra la legislación. De hecho, The Walt Disney Co. cedió ante las protestas de empleados activistas y denunció el proyecto de ley, comprometiéndose a participar más en el activismo LGBTQ. Para afirmar su compromiso, la corporación incluyó una escena homosexual en una película infantil (que previamente había retirado).

La secretaria de prensa del gobernador DeSantis, Christina Punshaw, fue enfática respecto a las críticas. El término que usó no tiene traducción exacta al castellano. Se denomina «grooming» y se remite al adoctrinamiento de menores que los conduce a actos sexuales, usualmente con mayores de edad o bien acorde al apetito y/o ideología de quien lo adoctrina.

“No veo ninguna buena razón para que nadie, independientemente de su orientación o identidad, apruebe el adoctrinamiento sobre la teoría del sexo y el género a niños entre prekínder voluntario y 3er grado”, exclamó.

«El proyecto de ley que los progresistas llaman incorrectamente ‘No digas gay’ se describiría con más precisión como un ‘Proyecto de ley contra el adoctrinamiento sexual de menores’. Si estás en contra del Proyecto de ley contra el grooming, probablemente eres un groomer o por lo menos no denuncias el grooming a niños de 4 a 8 años. El silencio es complicidad. Así es como funciona, demócratas, y yo no hice las reglas”, continuó.

Hollywood tiene un prontuario de denuncias de abuso sexual contra menores

Y Hollywood tiene un amplio repertorio de aquello. Cuando se desató la campaña de #MeToo, donde actrices denunciaron que productores como Harvey Weinstein pedían favores sexuales a cambio de papeles protagónicos en películas, el actor Kevin Spacey fue denunciado por acoso contra un adolescente de apenas 14 años. ¿Su excusa? Salió del closet. Como si el ser homosexual (o bisexual) le eximiese de haber sido abusivo. La denuncia le costó su rol en la serie House of Cards. Sin embargo, no sufrió acciones penales y ya volvió a la pantalla grande.

Por años, el actor Corey Feldman ha denunciado el abuso sexual de menores que sucede en Hollywood, particularmente contra varones. No obstante, su voz ha sido sistemáticamente silenciada e ignorada por el movimiento #MeToo y los activistas de la alfombra roja.

Feldman alega que los niños eran abusados o bien bajo el efecto de la cocaína o apuntados por armas. La madre de su compañero de elenco, Corey Haim, en el éxito de taquilla de los años 80s, Los Niños Perdidos, dijo que Haim fue abusado en el rodaje de una película en la que participó Charlie Sheen que hoy padece de VIH. Aunque ella sostiene que fue otro actor, amigos cercanos a Haim dicen que sí fue él.

Haim murió a los 38 años de una neumonía inducida por drogas. Ambos actores protagonizaron 12 películas juntos entre la década de los 80 y 90.

Actrices denuncian «masculinidad tóxica», la realidad expone encubrimiento femenino

Cuando la persona denunciada por abuso es mujer, el escarnio es menor aún. Una de las fundadoras del movimiento #MeToo, la actriz y directora de cine, Asia Argento, fue acusada de abusar sexualmente de Jimmy Bennet cuando éste tenía 17 años y ella 37, en el estado de California donde la edad de consentimiento es 18.

Sumado al presunto delito, el abusado dice que la abusadora compró su silencio por 380.000 dólares. Sin embargo, no sufrió consecuencia alguna. Argento alega que el pago del soborno fue idea su pareja, el fallecido chef Anthony Bourdain, quien se suicidó y por ende no puede responder a las acusaciones.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.