Redacción BLesUn reporte de Lifenews.com revela que la actual vicepresidente Kamala Harris, utilizó su poder cuando era fiscal general de California en 2016 para revertir el escándalo en el que Planned Parenthood se encontraba luego de que salieran a la luz videos donde sus directivos afirman poder vender bebés abortados a demanda.

El caso fue noticia cuando este miércoles pasado, un juez federal desestimó la demanda de los periodistas que grabaron los videos y acusaron a Harris y Javier Becerra (actual secretario de salud) de usar una ley arcaica como un “arma política” para favorecer a su aliado, Planned Parenthood.

David Daleiden y Sandra Merritt de Centro para el Progreso Médico (CMP por sus siglas en inglés) se hicieron pasar por empresarios que buscaban comprar órganos de bebés abortados y lograron participar de una convención nacional de aborto.

Grabaron y publicaron las conversaciones que tuvieron con una directora y coordinadora nacional de Planned Parenthood y una médica quienes les confirmaron que podrían proveerles las partes de bebés abortados a demanda. En los videos se ve a ambas mujeres bromeando como si estuvieran hablando de salir a pasear un rato.

La abortista se encontró en medio de un escándalo por la perversa práctica que muchos ya habían denunciado anteriormente pero que ahora existía una prueba fehaciente.

En un mundo ideal y con el razonamiento de una persona con sentido de la justicia, la confesión de estos directivos de Planned Parenthood de que la organización efectivamente se dedica a vender los bebés abortados, debería ser suficiente como para hundir completamente y hacer desaparecer del mapa a la clínica abortista que en su eslogan dicen ‘cuidar de la salud sexual de las mujeres’.

Evidentemente estamos lejos de un mundo ideal y ahora los periodistas además de haber sido multados con millones de dólares, también están bajo una intensa persecución ya que el ju ez, William Orrick, que lleva el caso es miembro de una de las organizaciones de Planned Parenthood. Ambos podrían terminar en prisión por su coraje al reportar esta brutalidad.

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Según Lifenews, en 2015 cuando explotó el escándalo de los videos, Kamala Harris tuvo una reunión secreta y en persona con los líderes de Planned Parenthood para discutir la investigación; dos semanas después, el Departamento de Justicia de California allanó la casa de Daleiden. Harris también recibió donaciones de campaña de Planned Parenthood en ese momento.

Becerra continuó persiguiendo a Daleiden cuando Harris fue elegida al Senado de EE. UU. y posteriormente se convirtió en vicepresidente. Becerra ahora también es un alto dirigente de la administración del presidente Joe Biden, secretario de salud y servicios humanos.

Los abogados de Daleiden dijeron que Becerra, Harris y otros utilizaron injustamente una ley de grabación de 1967 que no se ha utilizado para procesar a ningún otro periodista encubierto en el estado. La fiscalía argumenta que Daleiden y Merritt infringieron la ley al filmar conversaciones con abortistas y otras personas sin su consentimiento. También se niegan a considerarlos como periodistas.

Sin embargo, la ‘justicia’ nunca se refirió al contenido de los videos y al macabro negocio de Planned Parenthood.

Ahora está todo dado vuelta: Daleiden y Merritt podrían terminar en prisión y Becerra y Harris han conseguido las posiciones más altas del gobierno… y Planned Parenthood siguen matando bebés.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com