El nuevo dueño de Twitter aseguró que nunca más va a permitir que información verdadera sea censurada en su red social.

El periodista Saagar Enjeti compartió una nota de Politico que asegura que la Directora Legal de Twitter, Vijaya Gadde, lloró en la primera reunión de su equipo tras la compra de Elon Musk y dijo que va a luchar para que no los echen.

Gadde es la cabeza del llamado informalmente “departamento de la censura”, un área de Twitter que mezcla varios sectores de la compañía y que decide qué cuentas de alto renombre deben ser suspendidas.

Ella es la responsable de censurar al popular conductor de radio Alex Jones, al operador político Roger Stone, a la ex candidata a diputada Laura Loomer, al medio de sátiras The Babylon Bee, y, principalmente, al entonces presidente Donald Trump.

Sin embargo, quizás la medida con más impacto que tomó como directora en Twitter fue haber decidido borrar todos los tweets que hablaran de información proveniente de la infame laptop de Hunter Biden, hijo del presidente, apenas unas semanas antes de las cruciales elecciones del 2020.

En aquél momento, el New York Post, el medio más antiguo de la historia de Estados Unidos y con más renombre, publicó correos electrónicos que se encontraron en la computadora portátil que Hunter Biden se olvidó en un taller de reparaciones en Delaware.

En estos correos, se leían intercambios con empresarios rusos, chinos y ucranianos donde fácilmente se puede trazar una red de corrupción. Además, había fotos y videos del hijo del presidente consumiendo drogas duras y teniendo relaciones sexuales con prostitutas, cuyas edads no han podido ser esclarecidas.

Enjeti aseguró: “Vijaya Gadde, la principal defensora de la censura en Twitter que le mintió al mundo en el podcast de Joe Rogan y censuró la historia de la computadora portátil de Hunter Biden, está muy molesta por que Elon Musk va a tomar el control de la compañía“.

A lo que el propio Elon respondió: “Suspender la cuenta de Twitter de una importante organización de noticias por publicar una historia veraz fue obviamente increíblemente inapropiado“.

El ahora dueño de Twitter dejó entrever que es probable que vaya a echar a Gadde y su equipo de la empresa y desarmará esta división de la compañía que se dedicaba a ver qué cuentas censurar.

Gadde explicó que Twitter tiene una “estricta política” de no permitir que cualquier material hackeado sea distribuido en su red social, y que esta medida la adoptaron desde el hackeo a Sony en 2012. Claramente, esto es mentira por donde se lo mire.

En 2016, en plena campaña, los recibos de pagos de impuestos de Trump fueron filtrados, tras el hackeo de un servidor en la Torre Trump. Twitter no hizo nada para impedir que esta información se divulgara en su red social.

Y además, el contenido de la laptop de Hunter Biden no es material hackeado, ya que él mismo la dejó en un taller de reparación, donde firmó un contrato diciendo que si no la buscaba en 12 meses la computadora pasaría a ser propiedad del reparador. Esto es una costumbre para este tipo de comercios, que muchas veces venden las partes de las computadoras olvidadas.

Hunter nunca la pasó a buscar. Pasaron más de 12 meses y el dueño del taller se contactó con Rudy Giuliani, por entonces abogado de Trump, y le vendió la información. Giuliani decidió entonces enviarla al FBI y al New York Post. En todo momento, la información fue adquirida por vías legales y en ningún momento se hackeo nada.

Esta mentira de que es “material hackeado” incluso la defendió un tal Connor Campbell (@ConnorC94096361), quien le respondió vía Twitter a su nuevo jefe diciendo: “Twitter tenía una política sobre documentos hackeados. Aplicamos esta política a todos por igual. Los méritos de esa política son debatibles pero eso no fue censurada dirigida“.

Tras una pequeña investigación de los usuarios que leyeron este tweet, descubrieron que Campbell es ingeniero en Twitter parte del equipo que trabajó incansablemente para borrar las publicaciones que mencionaran la información de la laptop de Hunter Biden.

Cientos de miles de personas lo empezaron a criticar por su delictivo accionar y Campbell no solo borró el tweet si no que eliminó su cuenta en Twitter, que había tenido desde 2013.

Fuente: La Derecha Diario

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