El fraude estuvo cantado y la evidencia es abrumadora. El pueblo peruano lucha por la libertad global y lo hace en las calles contra el Estado comunista opresor

En Junio 6 de 2021 se celebró la segunda vuelta electoral en Perú para elegir al presidente por los próximos cinco años, los contendores son Fuerza Popular, partido político de centro derecha con Keiko Fujimori, y el partido Perú Libre que se autodefine leninista, marxista, mariateguista, castrista y con abierto apoyo al proceso de revolución socialista de Venezuela, su candidato Pedro Castillo nunca se deslindó de la dictadura electoral venezolana, tampoco del grupo terrorista Sendero Luminoso.

Cerradas las mesas de votación, a las 7:00 pm, el “boca de urna” de la encuestadora Ipsos anunció 50,3 % para Keiko Fujimori y 49,7 % para Castillo. El “boca de urna” es una encuesta directa a los electores inmediatamente después de haber votado. Es diferente al conteo rápido, porque es la suma de los votos en las actas procesadas. El mismo día, horas después de anunciada la boca de urna, Ipsos anunció que en el conteo rápido el ganador era el comunista Pedro Castillo con 50,2 % de los votos frente a 49,8 % de Keiko Fujimori. Los porcentajes se mantenían, solo los nombres de los candidatos cambiaban. Pero estos no son resultados oficiales.

La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) es la encargada de organizar las elecciones, recoger las actas electorales y contarlas. El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) es la oficina que decide quiénes pueden participar en las elecciones, decide cuáles son los votos válidos y finalmente nombra al ganador. El Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) es la oficina que emite el Documento Nacional de Identidad (DNI) que se utiliza para votar, RENIEC también elabora la lista exacta de los electores aptos y envía a la ONPE.

El jefe de la ONPE es Piero Corvetto Salinas, elegido por la Junta Nacional de Justicia (JNJ). La JNJ reemplaza al Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) y es la creación del expresidente Martin Vizcarra Cornejo, vacado por incapacidad moral por el Congreso. Vizcarra Cornejo, organizó una crisis política acusando a algunos miembros del CNM de corruptos, basado en audios ilegalmente obtenidos y filtrados a la prensa. Vizcarra nombró directamente a los miembros de la JNJ, mediante ley emitida por el Ejecutivo.

La JNJ elige también al jefe de RENIEC, nombra y destituye a jueces y fiscales quienes con la reforma política de Vizcarra Cornejo pueden acusar y juzgar a congresistas en actividad. Piero Corvetto trabajó en la Dirección Nacional de Inteligencia durante el Gobierno de Alejandro Toledo, prófugo de la justicia peruana acusado por corrupción. Según la Fiscalía de Perú, Toledo solicitó y recibió treinta millones de dólares de Odebrecht. Toledo continuó con la persecución político-judicial contra militares y policías que derrotaron al terrorismo comunista, iniciada por el presidente transitorio Valentín Paniagua y su ministro de Justicia Diego García, este último fue nombrado por Toledo como ministro de Relaciones exteriores.

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Paniagua, Toledo y Diego García liberaron miles de terroristas. Diego García es también miembro de la JNJ. Antes de ser nombrado como jefe de la ONPE, Piero Corvetto trabajó en la RENIEC desde el 2013 al 2020 y la vicepresidente de Perú Libre, Dina Boluarte, es empleada de RENIEC desde el 2007 hasta el presente. No olvidemos la RENIEC elabora la lista de peruanos hábiles para votar.

El Pleno del JNE, de acuerdo a la Constitución del Perú, artículo 179, tiene que estar conformado por cinco miembros, el Pleno es el que decide quién es el presidente del Perú. El presente Pleno del JNE solo tiene cuatro miembros y por razones inexplicables, el voto del controvertido juez Jorge Luis Salas Arenas es el voto dirimente en caso de empate, en la práctica el voto de Salas Arenas vale por dos. Totalmente ilegal y fraudulento. Hay que añadir, que Salas Arenas fue militante comunista en su universidad, defendió terroristas en el ejercicio libre de su profesión, y siendo juez liberó terroristas que asesinaron a un juez de Paz y, anuló el indulto concedido al expresidente Alberto Fujimori, pese a que la Constitución Peruana en el artículo 139 (13) sanciona que los indultos son Cosa Juzgada. Antes de ser miembro del JNE, a Salas Arenas, en las calles de su natal Arequipa, sus colegas le gritaban terrorista.

El quinto miembro del Pleno del JNE, de acuerdo a la Constitución, lo nombra el Colegio de Abogados de Lima-CAL-. 179 (3). Las dos últimas elecciones para el Decanato del CAL las ganó el abogado Javier Villa Stein, profesor universitario y exjuez Supremo. Villa Stein se autoproclama anticomunista y es duro crítico al expresidente Vizcarra Cornejo. Su elección fue declarada nula por la Tercera Sala Constitucional de la CSJ y con esta anulación el Pleno del JNE se quedó sin su quinto miembro. En política las coincidencias no existen.

Francisco Sagasti, presidente interino del Perú, quien llegó a la presidencia del Perú vía golpe de Estado, tiene también casualidades políticas interesantes. Fue socio de Susana Villarán en el partido Fuerza Social Descentralista (comunismo), presentando el ideario del partido. Cuando Villarán cayó en desgracia al confesar haber recibido sobornos, Sagasti se unió al Partido Morado y fue elegido congresista, desde esa plataforma ejecutó el golpe de Estado contra Merino. El Partido Morado ha proclamado también a Castillo como presidente del Perú.

Años antes, durante la toma de la Embajada de Japón en 1996, Sagasti le pidió un autógrafo al terrorista Cerpa Cartolini. Sagasti, según revelación de la prensa y confirmado por él mismo, llamó al premio Nobel Mario Vargas Llosa para solicitarle convenciera a Keiko Fujimori de aceptar su derrota. Sagasti le explicó a Vargas Llosa que “según su matemática,” Keiko Fujimori había perdido. Vargas Llosa se negó y denunció públicamente la interferencia de Sagasti en las elecciones. Esto se suma a otra denuncia del congresista Luis Valdez en contra de Sagasti, quien asegura lo amenazó hasta en tres oportunidades por intentar legislar la “cuestión de confianza”.

La cuestión de confianza fue mal utilizada por Vizcarra para dar golpe de Estado contra el Congreso anterior y cerrarlo, y es la fórmula explicada y difundida del Partido Perú Libre para cerrar el Congreso elegido y cambiar la Constitución vigente. Sagasti también ha iniciado persecución judicial contra miembros de Fuerzas Armadas y Policiales en retiro por enviar comunicado público reclamando transparencia electoral, quienes ante la amenaza de Sagasti reaccionaron saliendo a protestar a la calle.

Muchos políticos declaran que la elección es fraudulenta en varias etapas. Han presentado pruebas de electores muertos que votaron, falsificaciones de actas corroboradas por peritos. Pruebas audiovisuales en donde se instruye a personeros de Perú Libre a llegar temprano a las mesas de votación y ofrecerse como miembros de mesa, falsificación de firmas, impugnación de miles de actas electorales en mesas en donde ganó Keiko Fujimori, serios problemas con el software que cuenta los votos —el mismo que se utilizó en las últimas elecciones de EE. UU. y en veinte elecciones de la Venezuela socialista—, y, la abrumadora y contundente evidencia estadística. El fraude, toda estafa es fácil de perpetrar y tiene varias etapas, lo difícil es descubrirlo y demostrarlo. Las estafas y los fraudes tardan años en ser descubiertos y muchos son imposibles de probar pues se hacen torciendo la ley.

En este caso el fraude estuvo cantado y la evidencia es abrumadora. Testimonio de ciudadanos que votaron por Keiko Fujimori, pero en el acta final de votación todos los votos en esa mesa son para el candidato comunista. Asimismo, hubo suplantación de electores, es por eso que el pueblo está solicitando se muestren los padrones de elección, para cotejar firmas y huellas digitales, de esa forma se conocerá cuántos muertos votaron, y cuántos electores fueron suplantados, cuyo cálculo llega hasta 70.000 votos. Keiko Fujimori a mencionado que existen hasta 500.000 votos en juego, y por ello se requiere revisar las actas y los padrones electorales. El JNE y ONPE han negado el pedido sin ninguna razón legal.

La opinión pública en 72 % cree hubo fraude y han tomado la calle, se la han arrebatado a la izquierda que está asustada y replegada a escenas políticas burguesas. Reuniones en hoteles caros con algunos políticos menores, negociando cargos de gobierno a cambio de una declaración de apoyo que no funciona. La izquierda peruana se ha autodestruido con el fraude electoral y, muchos que votaron por ellos por odio al apellido Fujimori se han arrepentido, no perdonan el fraude, no aceptan les estafen, más aún con el deterioro de la economía en estas tres últimas semanas.

El dólar pasó la barrera de los cuatro soles por unidad, cancelación de cuentas de ahorro por miedo a que les confisquen, las propiedades han perdido cincuenta por ciento de su valor, despidos, ataques a la propiedad privada, amenazas de destruir el país si no proclaman presidente a Pedro Castillo, el mismo que se ha autoproclamado presidente y está sospechosamente escondido, no concede entrevistas.

La verdad y el bien siempre triunfan, Perú es la trinchera de la libertad, quizás la última contra el comunismo global y contra el Foro de Sao Paolo, cuyo objetivo final es gobernar en los Estados Unidos de América. El pueblo peruano lucha por la libertad global y lo hace en las calles contra el Estado comunista opresor.

Jeffrey Kihien – Panampost.com