Redacción BLes– Joe Biden habló desde la Casa Blanca el lunes 29 de marzo sobre la respuesta al COVID-19 y el progreso de la vacunación. También advirtió sobre la eliminación de las restricciones que supuestamente impiden la transmisión en medio de los informes sobre el aumento de los casos del virus PCCh.

Durante sus declaraciones sobre la letalidad de la pandemia, Biden dio muestras de estar luchando por suavizar su discurso, lo que se suma a un conjunto de claros indicios de su actual estado de salud que los estadounidenses sospechan desde hace tiempo.

En menos de un minuto, el Presidente titubeó tan a menudo que era difícil no darse cuenta.

 “Y con el suministro, estamos liberando esta semana -sólo esta semana- hay más puertas disponibles para los ancianos esta semana”, Biden titubeó al pronunciar las palabras “dosis” y “ancianos”, lo que fue un reto audible para ponerse al día, ya que estaba dando comentarios sobre el aumento de las tasas de entrega de vacunas.

Mientras se esforzaba por recuperarse durante un breve momento, el Presidente continuó informando que los ancianos podrían recibir sus vacunas esta semana. Consiguió terminar la frase con menos problemas, aunque arrastró audiblemente algunas sílabas.

Luego, cuando procedió a pedir a los líderes estatales que mantuvieran el mandato de la mascarilla, Biden arrastró las palabras de vez en cuando y volvió a tener problemas: “Los (federales) se toman este virus en serio. Precisamente lo que nos metió en este lío en primer lugar”, en el que la palabra “federal” era bastante ininteligible.

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Luego Biden tuvo que volver a pronunciar la palabra “muertes” al decir “con más casos y más (sordos)”. En apenas 53 segundos, el Presidente dio muestras de otro episodio de deterioro de la salud en su discurso público.

Antes, en su primera rueda de prensa del jueves de la semana pasada, el Presidente no pudo evitar momentos que expusieron al pueblo estadounidense su problemática actuación. Al responder a una pregunta sobre el filibusterismo en el Senado, Biden no pudo ofrecer un argumento cohesionado sobre su opinión acerca del número de votos que deberían ser necesarios para acabar con él.

Su conferencia de prensa ya despertó la preocupación de los estadounidenses. Al día siguiente, el Dr. Ronny Jackson, antiguo médico de la Casa Blanca, dijo que, aunque Biden se vio favorecido por “un libro de imágenes de periodistas amistosos” y lo que “parecían ser respuestas preparadas”, le costó salir adelante sin problemas, lo que provocó la preocupación del médico sobre su capacidad para “hablar con líderes extranjeros”.

Jackson sugirió anteriormente que el 46º presidente se sometiera a pruebas cognitivas para demostrar que está capacitado intelectualmente para su cargo de comandante en jefe.

 “Nunca le he examinado. Pero he estado muy cerca de él… Siempre ha cometido algunas meteduras de pata aquí y allá. Pero esto es diferente”, propuso el ex médico de la Casa Blanca en noviembre del año pasado.

Según NBC News, el Dr. Kevin O’Connor, de la Universidad George Washington, que recientemente publicó un extenso resumen médico de tres páginas sobre la salud de Biden, declaró que el Presidente seguía estando “sano” y lo suficientemente “vigoroso” como para “ejecutar con éxito los deberes de la Presidencia que incluyen los de Jefe del Ejecutivo, Jefe de Estado y Comandante en Jefe”.

Laura Enrione– BLes.com