Mientras la guerra hace desastres en Ucrania, el Pentágono entregó la Estrategia de Defensa Nacional 2022 al Congreso poniendo énfasis en la amenaza del expansionismo comunista de China.

Esta semana el Departamento de Defensa estadounidense transmitió al Congreso la “Estrategia de Defensa Nacional 2022” (NDS por sus siglas en inglés), planteada por el Pentágono de cara a los principales desafíos estratégico-militares que afronta Estados Unidos en la actualidad.

El documento se mantiene clasificado pero el Departamento de Defensa publicó en su página web una hoja informativa acerca de sus contenidos principales. La NDS deja en claro en primer lugar que “la República Popular China” es el “competidor estratégico más importante y el reto más importante para el Departamento de Defensa”.

A su vez, señala a Rusia como una “grave y peligrosa amenaza” para el orden global, sobre todo tras la “no provocada” invasión a Ucrania, según menciona en el documento.

Las prioridades de Defensa:

-La defensa de la patria, al ritmo de la creciente amenaza multidominio que supone la República Popular China;
-Disuasión de ataques estratégicos contra Estados Unidos, los aliados y los socios;
-Disuadir la agresión, pero estar preparados para prevalecer en el conflicto cuando sea necesario, dando prioridad al desafío de la República Popular China en el Indo-Pacífico, y luego al desafío de Rusia en Europa;
-Construir una Fuerza Conjunta resistente y un ecosistema de defensa.

El régimen comunista chino ocupa sin duda un lugar de suma importancia en la agenda de Defensa estadounidense, ya que el Partido Comunista amenaza los intereses vitales de Estados Unidos: “proteger al pueblo estadounidense, ampliar la prosperidad de Estados Unidos y realizar y defender los valores democráticos”.

Estados Unidos buscará colaborar con aliados y socios de la OTAN para reforzar la disuasión frente a la agresión rusa. También se hace una pequeña alusión a las amenazas procedentes de Corea del Norte, Irán y organizaciones extremistas violentas.

Por primera vez, el Departamento de Defensa hará una revisión estratégica integrada donde incorpora la Revisión de la Postura Nuclear y la Revisión de la Defensa de Misiles, acomodando la misma a una estrecha relación entre la estrategia y los recursos militares nacionales.

Un punto que deja en claro esta NDS es que Estados Unidos jugará un papel activo en la política internacional este año. Lejos del aislacionismo, se plantea que “las alianzas y asociaciones mutuamente beneficiosas son una fuerza duradera para los Estados Unidos y fundamentales para lograr sus objetivos”.

Por último, el documento expresa las tres vías principales por las que EE.UU. avanzará en sus objetivos:

La disuasión integrada: implica el desarrollo y la combinación de fuerzas para lograr el máximo efecto posible, trabajando sin cesar en los espacios de lucha bélica, los escenarios, el espectro del conflicto, los instrumentos del poder nacional de EE.UU. y su incomparable red de alianzas y asociaciones. La disuasión integrada es posible gracias a las fuerzas de combate respaldadas por una disuasión nuclear segura y eficaz.

Las campañas: reforzarán la disuasión y permitirán obtener ventajas contra toda la gama de acciones coercitivas de los competidores. Los Estados Unidos operarán con fuerzas, sincronizarán los esfuerzos más amplios del Departamento de Defensa y alinearán las actividades del mismo con otros instrumentos del poder nacional.

Construir ventajas duraderas: implica acelerar el desarrollo de la fuerza, conseguir tecnología pionera y hacer inversiones en el capital humano del Departamento de Defensa, el mayor activo que tienen.

Por Nicolas Promanzio – La Derecha Diario.

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