Ryan Kelley fue arrestado bajo la falsa premisa de que ingresó al Capitolio y golpeó policías. Evidencia fílmica había demostrado su inocencia, pero el gobierno ordenó arrestarlo igual.

El FBI arrestó este jueves al candidato republicano a gobernador de Michigan que lidera todas las encuestas y allanó su casa en relación con las protestas del 6 de enero en el Capitolio.

Ryan Kelley, quien estaba en camino en convertirse en gobernador del importante Estado del Rust Belt, enfrenta cuatro cargos por delitos menores relacionados con el ingreso indebido al Capitolio, que incluyen conducta desordenada,

Su arresto se produce pocas horas antes de que un comité del Congreso, creado e integrado principalmente por demócratas, y que busca investigar los disturbios en el Capitolio y determinar si inhabilitan a Trump a la presidencia, celebre la primera de al menos seis audiencias públicas.

El agente de bienes raíces es uno de los cinco republicanos en la boleta electoral primaria de agosto, compitiendo para enfrentarse a la gobernadora demócrata Gretchen Whitmer en las elecciones generales de noviembre.

Kelley lidera las encuestas del Partido Republicano luego de que James Craig, Perry Johnson y otros tres candidatos republicanos sean inhabilitados para competir por haber supuestamente forjado firmas en los avales necesarios para presentarse a elecciones.

Los cinco principales candidatos quedaron descalificados y los cinco últimos, que sondeaban debajo del 5%, ahora quedaron como las únicas opciones para los michiguenses. Entre ellos, la elección parecía que estaría peleada entre Kelley, quien fue una importante voz contra la persecución política por el 6 de Enero y quien organizó protestas en contra de la cuarentena, y Tudor Dixon, una empresaria que había sido donante de la campaña presidencial de Trump y ahora decidió meterse en política.

Kelley lideraba las encuestas frente a Dixon y los demás candidatos, pero Trump todavía no había dado su apoyo a ningún candidato; Dixon podría haberle ganado si conseguía el apoyo de Trump. Eso sí, Kelley es el único que parecería ganarle a Whitmer en las elecciones generales.

Kelley, de 40 años, confirmó que estuvo en Washington DC el 6 de Enero, y que protestó contra el Congreso por legitimar una elección fraudulenta, pero negó haber participado en actividades ilegales y aseguró que nunca ingresó al Capitolio.

Según una declaración jurada presentada en un tribunal federal, el FBI recibió al menos cuatro pistas entre enero y febrero de 2021 de personas que dijeron que Kelley estuvo en “los disturbios” en el Capitolio. Los cuatro informantes proporcionaron fotos de un hombre que parecía ser Kelley en las inmediaciones del Capitolio ese día.

Luego, el FBI usó fotos y videos disponibles públicamente del evento para “armar un registro más completo” de las acciones de Kelley, según la declaración jurada.

Según la investigación, un hombre que el FBI identifica como Kelley es visto en varios puntos de la protesta a lo largo del día. Se le muestra filmando a una multitud de personas que están intentando entrar al edificio, y trepando y parándose en las escalinatas del edificio del Capitolio y saludando a la multitud.

Los documentos judiciales aseguran que no pueden probar que Kelley haya ingresado al edificio, lo cual sería el único delito grave que podrían imputarle en caso de que lo haya hecho. Kelley contestó las afirmaciones de que ingresó al complejo del Capitolio y cometió una mala conducta el 6 de enero, calificándola de “acusación absolutamente inexacta y calumniosa hecha por demócratas fascistas”.

“Kelley ha confirmado públicamente su presencia en Washington DC el 6 de enero y ha dejado muy claro que no participó en ninguna actividad ilegal, ni entró al edificio del Capitolio“, dijo un comunicado de su equipo de campaña.

Sin importarle eso, el FBI lo imputó por cargos de entrar y permanecer en propiedad restringida a sabiendas, alteración del orden público en propiedad restringida, participación en actos violentos en propiedad restringida y daño intencional a propiedad de los Estados Unidos.

Ya hay más de 400 personas arrestadas y esperando juicio por la protesta en el Capitolio. Hasta el momento, tres personas ya atravesaron el proceso judicial, dos fueron condenados a 4 años de prisión por haber ingresado con “objetos contundentes” (una bandera montada en un mástil) al Capitolio y frenado una sesión del Congreso, y otro fue absuelto ya que demostró que la policía lo dejó entrar y no cargaba con ningún “objeto contundente”.

Pero los arrestos siguen y el gobierno de Biden prometió que arrestaría a una y cada una de las personas que participaron de la marcha del 6 de Enero. El miércoles, un quiropráctico que trabaja a pocas cuadras del Capitolio fue arrestado por su presunto papel en los disturbios, aunque él declaró que solamente fue a ver qué estaba pasando y no a participar activamente de la protesta.

Estos arrestos son la persecución política más grande de la historia de Estados Unidos desde las listas negras del macartismo. Es importante aclarar que el ingreso indebido al Capitolio solamente tiene una pena estipulada de pagar una multa de 500 dólares. Sin embargo, los fiscales de la Casa Blanca están intentando instalar la narrativa que estas personas son “insurreccionistas” que intentaron hacer un golpe de Estado contra el Congreso, lo cual lleva a una pena mucho mayor.

Fuente: La Derecha Diario

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