Redacción BLes– Según un nuevo estudio del Pentágono, los suicidios entre las tropas en servicio activo del Ejército de Estados Unidos aumentaron un 46% en el trimestre más reciente en comparación con el mismo período de 2020.

En comparación con el segundo trimestre de 2020, en el que se suicidaron 41 miembros del Ejército en servicio activo, 60 soldados se suicidaron en el segundo trimestre de este año.

En el segundo trimestre del año pasado, hubo 12 suicidios entre el personal de la Armada; en 2021, esa cifra aumentó un 41%, hasta 17.

Entre abril y junio se suicidaron 139 militares en activo y en la reserva de todas las ramas, frente a los 130 del mismo periodo del año anterior. Esto incluye tanto a los miembros en activo como a los de la reserva.

En cambio, el número total de militares que han muerto a causa del COVID-19 desde el comienzo de la pandemia asciende a 67.

Los suicidios en las fuerzas armadas aumentaron un 15% el año pasado, impulsados por aumentos sustanciales en el Ejército y el Cuerpo de Marines que los altos funcionarios consideran alarmantes. Recomiendan que se realicen esfuerzos aún mayores para invertir la tendencia.

Según las estadísticas, el año pasado se produjeron 580 suicidios, frente a los 504 del año anterior. Los suicidios de la Guardia Nacional del Ejército aumentaron alrededor de un 35%, de 76 en 2019 a 103 el año pasado, mientras que los suicidios del Ejército en servicio activo aumentaron aproximadamente un 20%.

Los suicidios en el Cuerpo de Marines aumentaron más del 30%, de 47 a 62, mientras que los de las Reservas del Cuerpo de Marines aumentaron de 9 a 10.

El Secretario de Defensa, Lloyd Austin, describió los resultados como “preocupantes”. Y añadió: “Las tasas de suicidio entre nuestros miembros del servicio y las familias de los militares siguen siendo demasiado altas, y las tendencias no van en la dirección correcta”.

Según un estudio publicado este verano, al menos 30.177 militares y veteranos estadounidenses que sirvieron en las guerras posteriores al 11-S se suicidaron. Según el estudio, esta cifra es al menos cuatro veces superior a los 7.057 miembros del servicio que murieron en acción durante el mismo periodo.

Las cifras se dieron a conocer este verano tras un estudio realizado por el Proyecto Coste de la Guerra, una colaboración entre la Universidad de Brown y la Universidad de Boston.

El informe advierte que las tasas de suicidio seguirán aumentando a menos que el gobierno de Estados Unidos y la sociedad cambien la forma de tratar las crisis de salud mental a las que se enfrentan nuestro personal de servicio y los veteranos.

Bruce Pie  – BLes.com

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