El propietario de Euro Pacific Capital, quien anticipó paso por paso la crisis del 2008, asegura que el país está comenzando a sufrir el impacto de una recesión. La economía más importante del mundo cayó un 1,5% en el primer trimestre del año, y no repunta desde diciembre de 2021.

Las más recientes estadísticas del Departamento de Comercio (DOC) anunciaron que la economía de Estados Unidos cayó un 1,5% en los primeros tres meses del año, cuando la revisión anterior estimaba una contracción del 1,4%. Para el economista y analista de mercados financieros, Peter Schiff, esto no es sino un indicio de lo que será la recesión más importante desde el año 2008.

Schiff es propietario y fundador de Euro Pacific Capital, y un economista de gran influencia dentro de Estados Unidos luego de ser el vocero más importante de quienes anticipaban una crisis hipotecaria en 2008. En su momento, fue burlado en sus apariciones televisivas por decir que el país entraría en crisis, pero luego fue reivindicado y hoy su voz tiene un peso importante.

Según su diagnóstico actual, la economía más importante del mundo tendrá una segunda contracción entre abril y junio, cumpliéndose así las condiciones para determinar una “recesión técnica” y en el marco de la inflación más alta de las últimas décadas.

El economista advirtió un final para lo que se conoce como “la gran moderación” comenzada en la década de 1980 y finalizada en 2020, para dar paso a un nuevo episodio de estanflación como no se veía desde 1982. Este período se había caracterizado por tasas de inflación moderadas, junto a tasas de crecimiento económico menos volátiles y más sostenibles que en las décadas anteriores.

“Los estadounidenses van a tener lo peor de ambos mundos: una recesión peor que la gran recesión de 2008, y además peor inflación que cualquier cosa que hayamos experimentado durante la década de 1970”, advirtió Schiff.

Según determinó, la Reserva Federal deberá desplegar un programa de corrección en la tasa de interés de corto, permitiendo drásticos aumentos y llevando a la política monetaria a un nivel “más que neutral” con respecto a la inflación.

Esta estrategia, tal y como lo llevó adelante Paul Volcker en la década de 1980, se propone contener las expectativas inflacionarias y llevar tranquilidad a los agentes para que sea creíble la financiación no monetaria del déficit fiscal.

Schiff explicó que, a diferencia de lo que ocurrió en 2008, la situación de los bancos no tardará en empeorar debido al aumento de las tasas de interés de corto plazo y la caída del valor de las garantías de sus préstamos. En esta situación, la morosidad de los préstamos comenzaría a aumentar y se pondría en riesgo la solvencia del sistema financiero ante corridas eventuales.

“En esta oportunidad, la crisis será aún más grande porque la economía tiene mucha más deuda ahora que en 2008, y los estadounidenses son menos capaces de pagarla cuando las tasas de interés aumentan y los saldos deudores son mucho mayores. Estamos en una situación mucho peor como resultado de todos los rescates y todos los estímulos que taparon la última crisis”, concluyó.

Fuente: La Derecha Diario

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