Redacción BLes – La izquierda radical, con complicidad de los políticos democratas, este año logró un desfinanciamiento histórico de las fuerzas policiales de la ciudad de Nueva York. Como resultado hoy se vive en la ciudad niveles de violencia, delincuencia e inseguridad sin precedentes.

El número de enfrentamientos con armas de fuego en lo que va del año en la ciudad de Nueva York ha aumentado “a niveles nunca vistos en años anteriores”, fueron las palabras que dijo el viernes un portavoz del departamento de policía al anunciar sus últimas estadísticas sobre delitos, reportó Fox News.

“Hasta ahora, el año ha presentado importantes desafíos para la seguridad pública, ya que la violencia con armas de fuego continúa afligiendo a los neoyorquinos en toda la ciudad”, dijo el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) en el comunicado de prensa.

La policía de Nueva York informó un aumento del 112,5% de los tiroteos durante el mes de noviembre en comparación con el mismo período del año pasado. Con un total de 115 tiroteos este noviembre en comparación con los 51 reportados durante el mes de 2019. 

El número total anualizado prácticamente se duplicó. Fueron 1.412 los tiroteos en lo que va de 2020 en comparación con los 721 durante el año pasado, aseguró el departamento policial.

Otro dato no menor es que “el 40% de los acusados ​​de tiroteos han tenido previamente un arresto por posesión de armas en el pasado, mientras que el 21% de las víctimas de disparos han tenido uno”. Lo que condice con los reclamos de los sectores de izquierda en reducir penas, liberar presos y ser más flexibles con los delincuentes.

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Luego de la muerte de George Floyd a principios de año, los sectores de izquierda se aprovecharon de la situación para imponer su agenda utilizando un discurso de igualdad racial y “no violencia” que se contradice con sus prácticas justamente cargadas de violencia, destrucción y anarquía. 

Entre sus reclamos está la polémica solicitud de desfinanciar la policía. Aprovechando sus conexiones políticas, presionaron hasta lograr que el alcalde demócrata de Nueva York Bill De Blasio, anunciara en julio un recorte de 1.000 millones de dólares al Departamento de Policía de NY, de un presupuesto total de 6.000 millones. 

La controvertida decisión del alcalde fue efectuada justamente cuando la ciudad, históricamente conocida como “la gran ciudad más segura del país”, comenzaba una curva exponencial en delitos violentos. 

El presidente Trump fue totalmente crítico con estas medidas, que también se repitieron por políticos demócratas en otras localidades del país. Trump se mantuvo firme en la postura de que respaldar a las fuerzas del orden son las bases para terminar con el crimen y la inseguridad. 

Incluso en reiteradas ocasiones amenazó a las autoridades de Nueva York y otras ciudades con enviar oficiales federales para ayudar a restablecer el orden.

“Ley y orden en NY, si el Alcalde no puede hacerlo, nosotros lo haremos!”, dijo el presidente Trump apuntando contra las decisiones del alcalde De Blasio en un tuit.

El sindicato de policías de la ciudad de Nueva York también mostró su descontento por medio de un comunicado en Twitter, donde responsabilizó por la violencia en las calles a los políticos locales: “Las razones no son complicadas. Nuestros políticos nos han demonizado a cada paso y en el proceso nos han despojado de las herramientas necesarias para sacar las armas de las calles”.

Andrés Vacca – BLes