Redacción BLes– La comunidad de inteligencia de Estados Unidos considera que el Partido Comunista chino (PCCh) recibe y utiliza información obtenida sobre los habitantes y la infraestructura interna del país. Esta es recolectada y enviada por los drones que recorren el país.

En respuesta a este riesgo para la seguridad nacional, los legisladores republicanos del Congreso solicitaron al Secretario de Comercio Wilbur Ross en una carta, que iniciara una investigación sobre las sofisticadas operaciones de espionaje de China, según The Washington Free Beacon del 11 de agosto. 

“Para proteger la seguridad nacional y la privacidad de los ciudadanos estadounidenses, y para proteger la industria nacional esencial de los [drones], le pedimos que involucre a todas las divisiones apropiadas dentro del Departamento de Comercio para investigar inmediatamente las implicaciones de seguridad nacional de la importación de [drones] fabricados en la República Popular de China y determinar cualquier medida de aplicación necesaria”, escribieron los legisladores el 5 de agosto.

Específicamente las autoridades prestan atención a la empresa Da Jiang Innovations (DJI), que suministra cerca del 80% de las ventas de los aviones no tripulados en los EE.UU.

DJI donó 100 drones a 45 organizaciones de policía, bomberos y seguridad pública en 22 estados el 1 de abril, informó el congresista Andy Biggs.  

Dadas las preocupaciones de espionaje, el Departamento del Interior de EE. UU. detuvo toda su flota de 800 drones en octubre, porque fueron fabricados en empresas dependientes del PCCh o con partes suministradas por estos fabricantes, según la Fundación para la Información la Tecnología y la Innovación (ITIF, por la sigla en inglés).

No obstante, los drones utilizados para atender casos de emergencia se mantuvieron en servicio.  

Por su parte, el Comité Judicial de la Cámara de Representantes también inició el 13 de mayo una investigación sobre el uso en EE. UU. de los drones producidos por empresas dependientes del PCCh, que podrían enviarle a este datos sensibles a la seguridad nacional.

Los antecedentes de estas sospechas de espionaje se remontan al 2017 cuando la unidad de Investigaciones de Seguridad Nacional -dependiente del Servicio de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por la sigla en inglés) – emitió una alerta sobre DJI.

Esta compañía “está apuntando selectivamente al gobierno y a las entidades de propiedad privada dentro [de los sectores de infraestructura y aplicación de la ley] para ampliar su capacidad de recolectar y explotar datos sensibles de Estados Unidos”, advirtió el ICE.

Asimismo, la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura (CISA) del  Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por la sigla en inglés) advirtió en mayo de 2019 que los drones originarios de China suponen un “riesgo potencial para la información de una organización”.

Como respuesta a todas estas preocupaciones por la seguridad nacional, el Ejército de Estados Unidos, el Departamento del Interior y otros departamentos y agencias federales prohibieron el uso de los drones DJI.

Además, la Ley de Autorización de la Defensa Nacional de 2020 prohibió la compra y el uso de estos artefactos. 

Los drones teledirigidos se utilizan para ayudar en la extinción de incendios forestales, monitorear los daños causados por la erosión del terreno, y vigilar las represas e inundaciones.

Asimismo, para rastrear las especies en peligro de extinción, ayudar en la búsqueda y el rescate de personas y mitigar diversos desastres naturales.

José Hermosa-BLes.com