El exlegislador, héroe de guerra y candidato a gobernador Allen West, es una historia de éxito y superación personal. Nació en un barrio bajo y logró destacarse. Algo que el “socialismo racializado” que promueve Black Lives Matter no tolera.

Acorde aparecen fotos y videos del incidente más información sale a la luz respecto a cómo la organización que dice abogar por la vida de los negros, Black Lives Matter, solo aplica a quienes convienen para su discurso político e ideológico.

El exlegislador, héroe de guerra y candidato a gobernador Allen West, es una historia de éxito y superación personal. Nació en un barrio bajo y logró destacarse. Algo que el «socialismo racializado» que promueve Black Lives Matter no tolera.

Al contrario, activistas de Black Lives Matter boicotearon a quienes intentaron asistir a una charla de West. Fueron acosados y hasta perseguidos. El propio West tuvo que ser escoltado por un grupo de policías blancos, mientras una turba gritaba consignas de Black Lives Matter.

En una escena dramática en la Universidad de Buffalo, alrededor de 200 personas para amedrentar a los asistentes.

«Estos universitarios están protestando contra Allen West, un hombre negro que pasó de haber nacido en un barrio marginal a convertirse en teniente coronel y congresista estadounidense. No se puede ser más irónico que eso», reprochó una usuaria en redes sociales.

La Fundación Young America organizó el evento para los jóvenes americanos por la libertad (YAF, Young Americans for Liberty). El teniente coronel Allen West fue invitado a formar parte de la serie de conferencias Preservando la libertad y la libertad estadounidenses de YAF.

Los izquierdistas incluso intentaron derribar las puertas de la recepción después del evento.

La escena salvaje llega inmediatamente después del rechazo de la izquierda a la conferencia de Allen West, titulada “Estados Unidos no es racista”.

Una historia de éxito como la de West no conviene a quienes promueven un discurso divisor que además busca alimentarse de los impuestos de los contribuyentes, logrando no que la comunidad negra salga adelante sino volverla dependiente al Estado. Entre los reclamos de Black Lives Matter es el salario mínimo vital para la población negra. Mientras que West es el retrato vivo que se puede salir adelante en el país, sin distinción de piel.

Al final, grupos como este destruyen el sueño de Martin Luther King Jr a que sus hijos, la siguiente generación, sean juzgados no por su color de piel sino por el contenido de su carácter. En cambio BLM y sus seguidores exigen lo opuesto.

Hubo amenazas físicas, reales, contra los jóvenes que buscaban quebrar el relato victimista impuesto por la izquierda y dar esperanza a los universitarios respecto al futuro que les depara.

“Estoy increíblemente perturbada porque una mafia izquierdista me persiguió y temo por mi vida en el campus de mi universidad por recibir al teniente coronel Allen West, un orador conservador. Unos 200 manifestantes enojados me persiguieron agresivamente y tuve que esconderme en un baño de hombres de los gritos de los izquierdistas que me buscaban. El asalto a la libertad de expresión en la Universidad de Buffalo por parte de una turba enfurecida es increíblemente inaceptable”, lamentó Therese Purcell, estudiante arrinconada por la turba.

Asimismo la oficial de programas de YAF para el avance del campus, Gianna Milaro, que estuvo en el lugar durante el evento, dijo que “en muchos momentos durante la noche, estaba legítimamente preocupada por la seguridad física de West y de los estudiantes debido a la multitud enojada que reprendía y golpeaba las puertas”.

Y las contradicciones de Black Lives Matter no terminan ahí. La organización fue fundada por tres transfeministas que declararon públicamente ser «marxistas entrenadas», incluso una de ellas le condecoró a Nicolás Maduro y viajó personalmente a Venezuela para respaldarlo en las elecciones.

Pero en lugar de redistribuir la riqueza para quienes menos tienen, la cúpula de Black Lives Matter ha sido denunciada por enriquecerse a expensas de las víctimas de brutalidad policial y no apoyar a las familias de quienes han fallecido.

Solo en el 2020, BLM recaudó 90 millones de dólares, de los cuales la fundación tenía 8,4 millones en gastos en 2020 y anunció planes para compartir 21,7 millones en subvenciones a una variedad de grupos activistas de izquierda y capítulos locales de BLM.

Sin embargo, diez capítulos locales de BLM emitieron un comunicado denunciando que «la mayoría de los capítulos han recibido poco o ningún apoyo financiero de BLMGN desde su lanzamiento en 2013».

«Desde el establecimiento de Black Lives Matter Global Network, nuestros capítulos han planteado constantemente preocupaciones sobre la transparencia financiera, la toma de decisiones y la responsabilidad. A pesar de años de esfuerzo, BLMGN nunca ha producido ningún proceso interno aceptable de rendición de cuentas y estos eventos recientes han socavado los esfuerzos de los capítulos que buscan democratizar sus procesos y recursos», indica el comunicado.

El último escándalo que salió a la luz fue de una mansión de 6 millones de dólares adquirida por las activistas. Las críticas se potenciaron al saber que el agente de bienes raíces aliado a la causa de BLM compró la casa por la mitad y le vendió a las activistas por el doble. De manera que había un negociado de por medio.

Según las declaraciones de Patrice Cullors, una de las fundadoras de BLM, la organización ocultó la compra porque «necesitaba reparaciones y renovaciones». Sin embargo, Cullors está envuelta en críticas por la compra de varias viviendas.

De manera que los activistas de Black Lives Matter no toleran que una persona negra tenga una historia de éxito y luche contra el victimismo pero respaldan a activistas que se han enriquecido a expensas del discurso victimizador.

Por Mamela Fiallo Flor – Panampost.com

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