Redacción BLesBill De Blasio, el alcalde de la ciudad de Nueva York pidió al gobernador que despenalice la prostitución luego de que en febrero el senado dejara sin efecto la ley que criminalizaba a las prostitutas por merodear buscando clientes.

“Es hora de despenalizar a las trabajadoras del sexo y de centrar la aplicación de la ley en quienes explotan y se aprovechan de un sistema roto”, dijo de Blasio el pasado 16 de marzo. “Pedimos al Estado que ponga fin a las sanciones penales para las trabajadoras del sexo y nos ayude a llegar a las personas que lo necesitan sin necesidad de implicarse en el sistema judicial penal”.

Las declaraciones del alcalde llegan al poco tiempo de que el senado estatal derogara el pasado 2 de febrero una parte del código penal que le permitía a los policías arrestar a las prostitutas que merodeaban en la vía pública buscando clientes.

El argumento del senado es que esta parte de la ley era “discriminatoria” hacia los transexuales, los afroamericanos e hispanos, quienes conforman la mayor de los imputados por prostituirse.

El mismo día de las declaraciones del alcalde De Blasio, la fiscal del distrito de Queens, Melinda Katz, desestimó 670 casos contra acusados de prostitución y delitos relacionados, a pesar muchos de estos casos siguen siendo crímenes.

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Normalizando la depravación y destruyendo la pureza de los niños

Pero la mayoría de los fiscales de la ciudad de Nueva York (demócratas), hace tiempo que dejaron de perseguir el delito de la prostitución antes de que fuera derogado. La desestimación de los casos fue alentada por el pedido de De Blasio de legalizar esta perversa práctica.

Además, a pesar de contar con un déficit de 5 mil millones este año, en el presupuesto del 2020 el consejo de la ciudad destinó 4 millones de dólares para vivienda, atención médica, formación laboral, servicios jurídicos y acercamiento a las prostitutas en la calle, según el New York Post.

Según el Post Millennial, después de que el alcalde Rudy Giuliani limpiara Times Square en los años 90, que había sido un notorio ‘barrio rojo’ durante décadas, los clubes de striptease y las prostitutas se llevaron su negocio a Queens.

Ahora, tras la decisión del estado y de la ciudad de despenalizar la prostitución, los trabajadores del sexo, los que se benefician de sus servicios y los que los buscan, operarán con impunidad, perjudicando increíblemente a la próxima generación que crecerá viendo la depravación y terminarán perdiendo su pureza de niños.

Alvaro Colombres Garmendia– BLes.com