Redacción BLes– A pesar de las promesas electorales que aseguraban que no aumentaría los impuestos de los estadounidenses, un nuevo análisis llevado a cabo por el Tax Policy Center sugiere que casi el 60% de los contribuyentes verán afectados sus ingresos debido al aumento de las obligaciones fiscales.

Los hallazgos del Tax Policy Center, un grupo de expertos en finanzas impositivas no partidista, muestran que si bien la mayoría de los aumentos de impuestos propuestos por Biden serían aplicados en los sectores que ganan más de 800.000 dólares al año, muchas familias de ingresos medios también deberán soportar cargas impositivas en mayor o menor medida.

Tres cuartas partes de los hogares que ganan entre 75.000 y 100.000 dólares anualmente enfrentarían un pago adicional en impuestos bajo las nuevas políticas fiscales de Biden, según los datos del análisis.

De igual modo, alrededor del 69% de los que ganan entre 100.000 y 200.000 dólares verán aumentar sus cuentas impositivas en por lo menos 830 dólares en promedio, mientras que el 83.7% de los que ganan entre 200.000 y 500.000 dólares podrán notar un aumento de alrededor de 2.040 dólares extra en promedio.

Prácticamente la totalidad de los más ricos son quienes cargarán con la mayor parte de los aumentos impositivos. El informe indica que al menos el 99,8% de los que ganan entre 500.000 y 1 millón de dólares pagarán no menos de 8.810 dólares más cada año en impuestos de lo que venían pagando habitualmente.

Tal como fue anunciado por los críticos de políticas liberales, el excesivo gasto público de la administración Biden, debido a un despilfarro desmedido de los fondos federales, lleva a que la administración Biden esté planeando un histórico aumento en los impuestos que impactará sobre toda la población, directa o indirectamente. 

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Paralelamente, Biden ha solicitado una serie de aumentos impositivos, incluidos el aumento de la tasa corporativa al 28% desde el 21%, casi duplicando la tasa impositiva sobre las ganancias de capital al 39,6% desde el 21%, restaurando la tasa máxima del impuesto sobre la renta individual al 39,6% del 37% y gravar las ganancias de capital al fallecer, reportó Fox Business.

De este modo el presidente Joe Biden está llevando a cabo el primer aumento importante de impuestos federales desde 1993, acorralado por el aumento del gasto público y pensando en el programa económico a largo plazo diseñado como seguimiento de su polémico proyecto de ley de ayuda pandémica de 1,9 billones de dólares, sumado al plan de infraestructura de más de 2 billones de dólares que pretende aprobar.

Los demócratas desde hace tiempo vienen defendiendo el discurso de que existe un sistema tributario inequitativo para impulsar un aumento de impuestos generalizado, con el objetivo de ampliar el poder gubernamental y de esta forma poder imponer más fácilmente desde el gobierno las políticas izquierdistas que solo pueden llevarse a cabo a través de un gobierno poderoso y con resistencias limitadas.. 

Los republicanos sin duda generarán resistencia ante los aumentos impositivos para subsidiar el derroche, lo que pondrá a prueba la capacidad de Biden y su equipo para convencer a los republicanos.

Es probable que los aumentos de impuestos incluidos en cualquier paquete más amplio de infraestructura y empleos, incluya la derogación de partes de la ley tributaria de 2017 del presidente Donald Trump que buscaba reducir impuestos para dar oxígeno a empresas y personas adineradas, lo que funcionó como incentivo para atraer nuevas inversiones que se tradujeron en millones de nuevas fuentes de trabajo.

 Andrés Vacca – BLes.com