Redacción BLes – El Ejército de EE. UU. hizo sonar la alarma sobre el alto riesgo de que los enemigos del país ataquen sus bases militares.

Así lo declaró en el informe “Estrategia de Instalaciones”, en el que resalta que los ciberataques, los disturbios violentos y las infiltraciones a través del patrocinio de actividades criminales son amenazas significativas de origen extranjero, según The Washington Times del 15 de diciembre. 

“El Ejército prevé que los adversarios utilizarán sofisticadas redes de inteligencia, vigilancia y reconocimiento para atacar tanto las instalaciones militares como los objetivos blandos asociados a fuerzas amigas”, advierte el informe.

Por objetivos blancos alude a organizaciones del sector privado, a la infraestructura civil, al  ejército como institución, a las redes de comunicación y a las familias de los miembros del servicio.

Por eso agrega: “El aumento del acceso al ciberespacio, las capacidades espaciales y las armas de efectos masivos aumentan drásticamente tanto la incertidumbre como el riesgo de las operaciones del adversario en la patria”.

Pasando a una estrategia defensiva y de protección el Ejército propone cuatro acciones específicas: Cuidar de su gente, fortalecer la preparación y la resistencia, modernizar e innovar las instalaciones del Ejército y promover la administración.

“La columna vertebral debe permitir aplicaciones militares clave como el entrenamiento en realidad virtual y aumentada, vehículos autónomos, Mando y Control y diagnósticos remotos”, explica el informe. 

Le recomendamos:

En cuanto a los ataques cibernéticos, estos aumentaron recientemente. El portavoz del Consejo de Seguridad Nacional John Ullyot, comentó sobre el grave asalto a los datos del Departamento del Tesoro de EE. UU., y otras entidades estatales, que reunió de emergencia a los organismos de la Casa Blanca.

“El gobierno de los Estados Unidos está al tanto de estos informes y estamos tomando todas las medidas necesarias para identificar y remediar cualquier posible problema relacionado con esta situación”, dijo Ullyot el 13 de diciembre.

Todas estas circunstancias resultan aún más notorias en un entorno nacional dominado por las fraudulentas maquinaciones para privar a los estadounidenses del derecho a elegir libremente a su presidente.

A pesar de que ha transcurrido mes y medio desde el día de las elecciones aún se encuentran siete estados envueltos en reclamaciones por parte de la campaña Trump, a causa de los fraudes en los que se acusa también a poderes extranjeros como el Partido Comunista de China (PCCh), Rusia e Irán.

José Hermosa – BLes