El Departamento de Justicia dijo que los 12 acusados viajaban desde 2017 por varias ciudades para “obtener cocaína y transportarla hasta Washington DC”

Doce integrantes y socios de la peligrosa pandilla Mara Salvatrucha 13 (MS-13) quedaron bajo la mira del Departamento de Justicia de Estados Unidos por estar presuntamente relacionados a una serie de asesinatos, crimen organizado y delitos de tráfico de drogas.

Los daños que provoca la pandilla no se limitan a EE. UU. y a su ciudad de origen, Los Ángeles. Han sido varios los señalamientos e investigaciones sobre su presencia desde Centroamérica hasta Europa. El contrabando de drogas, de armas, extorsiones y asesinatos son su principal «negocio». Fue noticia los últimos meses de 2021 por supuestos vínculos con el Gobierno de Nayib Bukele, en El Salvador.

Dos funcionarios salvadoreños fueron sancionados en diciembre pasado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, en inglés) por proporcionar “incentivos financieros” a las pandillas salvadoreñas MS-13 y 18th Street Gang (Barrio 18), para garantizar que los incidentes de violencia de pandillas y el número de homicidios disminuyeran.

Tomando en cuenta el contexto violento, no es aislado que varios integrantes de la misma banda recibieran acusaciones del Departamento de Justicia. De los 12 acusados, ocho ya estaban señalados por cuatro asesinatos en 2019 en Virginia.

Sus antecedentes

La droga que transportaban al menos desde 2017 la vendían principalmente en restaurantes y clubes nocturnos, según la instancia judicial estadounidense. Miembros y asociados de Mara Salvatrucha 13 viajaban ida y vuelta hacia Long Island y Nueva York, «con el propósito de obtener cocaína y transportarla al área metropolitana de Washington, DC».

Los acusados enfrentarían penas que van desde 10 años de cárcel hasta la pena capital si son declarados culpables. «Un juez de un tribunal de distrito federal determinará cualquier sentencia después de considerar las Pautas de Sentencia de EE. UU. Y otros factores estatutarios».

Los crímenes de 2019 que preceden a varios de ellos quedaron revelados en 2020. Se trató de una especie de ritual sanguinario para “elevar” el estatus dentro del MS-13. Del total de sujetos conectados con esos homicidios dos ya habían sido acusados por crímenes anteriores; cuatro se encontraban presos por otros casos; tres sospechosos fueron localizados en el área de D.C. y otros dos fueron encontrados en Nueva York, informó Telemundo.

Las pandillas se convirtieron en 2017 —bajo la presidencia de Donald Trump— en el «enemigo público número uno de EE. UU.». En aquella época se adelantaron numerosos proceso judiciales. Sin embargo, queda camino por recorrer dada la profunda extensión de estos grupos violentos en ese país y en Triángulo Norte, donde en lugar de rivales podrían estar fungiendo como aliados claves de regímenes autoritarios.

Oriana Rivas – Panampost.com

Suscríbete para recibir nuestras últimas noticias

Al enviar este formulario, acepto los términos.