Una gran polémica ronda en torno a unas imágenes propagadas en las últimas horas en donde se ve el comportamiento de un policía de Arizona, Estados Unidos, que -armado con un fusil- sorprende a una mujer y un hombre que salían de un cuarto de hotel, los obliga a ponerse de rodillas y a tirarse contra el piso sin mover ni un músculo.

A continuación, les exige a los gritos que le obedezcan en todo hasta que, de repente, en una situación algo confusa, dispara contra el hombre y lo mata, pese a que este estaba desarmado.

“Por favor no disparen, por favor no disparen”, dice Daniel Shaver de 26 años, suplicando de rodillas.

Shaver, que estaba ebrio, hace luego un gesto hacia atrás -quizás para subirse el pantalón- ante lo cual el policía –pensando que iba a buscar un arma y siguiendo el protocolo- le dispara cinco balas con un fusil de asalto.

Si bien el hecho ocurrió en enero de 2016, la noticia se divulgó internacionalmente recién ahora dado que se dio a conocer el veredicto de la causa y también se liberaron las imágenes.

El oficial, Philip Brailsford, fue absuelto por un jurado popular, de acuerdo a La Nación.

Los hechos

El agente había acudido al hotel tras recibir varias llamadas advirtiendo que en la ventana de una de las habitaciones del hotel se veía a un hombre armado.

Shaver no estaba armado cuando fue abatido; sin embargo, en su habitación de hotel se halló una carabina de aire comprimido que utilizaba en su trabajo, que aparentemente había ostentado antes con algunos moradores.

La Policía local defendió a Brailsford, aduciendo que había actuado siguiendo el reglamento.

El abogado de Laney Sweet, viuda de la víctima, dijo por su parte que la muerte de su marido había sido una “ejecución”, según indicaron los medios de prensa locales.

Shaver además tenía dos hijas pequeñas: