Redacción BLes– Luego de que el Departamento de Estado de EE.UU. anunciara la venta de cuatro aviones no tripulados MQ-9A Reapers a Taiwán el Partido Comunista de China (PCCh) anunció posibles represalias.

Los drones ‘cazador-asesino’ con capacidad para vuelos de larga duración a gran altitud, forman parte de las negociaciones que históricamente han sostenido los dos países, permitidas por el PCCh, informó Washington Times el 5 de noviembre. 

“Esta es la décima venta de armas a Taiwán bajo el Presidente Trump y la tercera vez en dos semanas. El gobierno de EE.UU. ha suministrado a nuestro país armas defensivas importantes que permitirán a Taiwán ser más capaz y estar confiado en la defensa de la paz en el Estrecho de Taiwán”, dijo el Ministerio de Relaciones Exteriores de Taipei según The Washington Times. 

EE. UU. y Taiwán han celebrado negociaciones por varios miles de  millones de dólares, incluyendo misiles anti-buque Harpoon y lanzadores de cohetes ligeros móviles. Los cuatro drones cuestan 600 millones de dólares.

Por su parte el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin advirtió que se producirán “reacciones legítimas y necesarias para salvaguardar firmemente la soberanía nacional y los intereses de seguridad”, de acuerdo con UPI. 

La inconformidad del PCCh pareciera estar motivada por las sanciones impuestas por la administración Trump a las grandes tecnológicas que dependen de él como Huawei y otros proveedores de partes electrónicas al ejército del PCCh. 

Además, EE. UU. también sancionó a las empresas vinculadas a la explotación de los miembros de la minoría étnica uigur, sometidos a trabajos forzados en China.

También defiende a los grupos sometidos a violaciones de derechos humanos, como a los practicantes de Falun Dafa (también llamado Falun Gong), y a otras tradiciones religiosas y espirituales. 

La función de estos aviones incluye una vigilancia más constante, y la capacidad de rectificar la trayectoria de los misiles que eventualmente lance Taiwán contra objetos enemigos que traten de atacar la isla.

“Los MQ-9 son necesarios para ayudar a asegurar que los misiles encuentren y alcancen sus objetivos, ya sean barcos de invasión del Ejército de Liberación Popular o que reúnan fuerzas de invasión a través del Estrecho de Taiwán en la provincia de Fujian”, dijo Rick Fisher, un experto en China del Centro Internacional de Evaluación y Estrategia, citó The Washington Times. 

El PCCh se ha convertido en una amenaza mundial para la soberanía de las naciones, y Estados Unidos ha tomado la iniciativa de contrarrestrarla.

“El Partido Comunista Chino desafía nuestras sociedades libres y abiertas”, dijo David Stilwell, el secretario de Estado adjunto para Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico el 30 de octubre.

“La prosperidad, la libertad y la seguridad del pueblo americano y de nuestros amigos en todo el mundo están en peligro, y depende de cómo afrontemos este desafío”.

El PCCh considera que Taiwán, con un gobierno democrático independiente, le pertenece y ha incrementado las amenazas sobre su territorio.

El mes pasado efectuó vuelos sobre el Estrecho de Taiwán durante 25 días.   

Asimismo, las ambiciones del PCCh lo llevarían a querer extender su sistema totalitario sobre el mundo entero, advirtió Stilwell.

“En lugar de un orden internacional basado en normas, la resolución pacífica de las controversias, el respeto de la soberanía y de las naciones respetuosas de la ley, un mundo orientado a la Pax Sinica [el PCCh] requeriría la obediencia a una camarilla no elegida en Beijing, [apoyada en] los avances tecnológicos en materia de vigilancia y control, [e] implicando el riesgo de sumir al mundo entero en una era de tiranía”, agregó Stilwell.

José Hermosa-BLes.com