Redacción BLes- Un juez federal de Greensboro, William Osteen, dictaminó el miércoles que las boletas de voto ausente en el estado de Carolina del Norte, deberán tener la firma de un testigo que acredite que el votante es efectivamente la persona que figura en la boleta. Esta medida de seguridad apunta a limitar las posibilidades de fraude tan temidas con esta polémica metodología de voto. 

Acorde a lo reportado por Reuters, la orden judicial firmada por Osteen esencialmente prohíbe a los votantes poder enviar una boleta de voto ausente a nombre de una persona que ya emitió su voto, dado que se necesita la firma de un tercero que acredite que el votante, y no otra persona, firmó la boleta. La medida no garantiza la transparencia absoluta, pero por lo menos limita en cierta medida las posibilidades de fraude.

La noticia fue bien recibida por los republicanos quienes vienen manifestando desde hace meses la situación crítica que se producirá si la gente decide hacer uso del derecho a voto ausente en forma masiva, lo que seguramente provocará que colapse el sistema de correo y promoviendo muchos mecanismos de fraude electoral.

El senador estatal republicano Phil Berger dijo en un comunicado publicado por Reuters: “El juez Osteen hizo bien en detener la eliminación del requisito de testigos de voto ausente”.

Las elecciones del 3 de noviembre prometen ser la votación por correo más grande de la historia del país. Si bien siempre existió la posibilidad de votar por correo, nunca fue utilizado ese mecanismo en forma masiva. Con la excusa del virus del PCCh, los demócratas han realizado una fuerte campaña promoviendo la modalidad de voto ausente, argumentando que la gente debe evitar los espacios públicos y el contacto con otras personas. 

Por el contrario, los republicanos, con el presidente Trump a la cabeza, advierten del peligro de fraude que existe con la modalidad de voto por correo. Teniendo en cuenta que el sistema postal de los Estados Unidos está cada vez más en desuso, se espera que colapse rápidamente y los sistemas de control y seguridad fracasen ante una demanda excesiva como la que se prevé.

Esto generaría una posibilidad certera de producir fraude a partir de diversos mecanismos como la eliminación de boletas, repetición en el conteo de determinados votos y demoras excesivas en la entrega de resultados.

El presidente Trump no se manifiesta en contra de un uso racional del voto por correo, es decir, argumenta que debería utilizarlo solo aquella gente que verdaderamente no puede asistir a lugares públicos a emitir su voto. Pero bajo ningún punto de vista se debería hacer un uso masivo de esta metodología.

En una conferencia de prensa hace menos de un mes, el presidente Trump se manifestó nuevamente en contra de la votación por correo. Y culpó a los demócratas por promover este sistema de votación que, según anticipó, traerá caos, confusión y un posible fraude.

Andrés Vacca-BLes.com