Redacción BLesEsta semana, el periodista investigador Mark Levin lanzó fuertes críticas al partido demócrata y concretamente a la administración Biden por implementar políticas que inevitablemente llevarán a un desequilibrio fiscal por el enorme gasto público que, según asegura, sólo podrá ser compensado con un exponencial aumento de impuestos. 

La semana pasada, los demócratas aprobaron un proyecto de ley partidista de 1,9 billones de dólares destinado supuestamente a “estimular” la economía tras los efectos de la pandemia por el virus PCCh. Paradójicamente, las medidas de restricción pandémica más estrictas que más afectaron a la economía fueron impuestas por los gobernadores demócratas. 

También es de destacar que el paquete de medidas de 1,9 billones fue criticado por incluir una gran cantidad de medidas económicas liberales que no tienen nada que ver con soluciones para compensar los efectos de la pandemia. 

El año pasado, según informó Levin, los demócratas acumularon una deuda de 4,1 billones de dólares para evitar que la economía colapsara cuando los gobernadores estatales azules bloquearon la economía y cerraron los comercios. Ahora, mientras se avecina una nueva legislación destinada a aprobar cuantiosos gastos de infraestructura, Levin despierta la voz de alarma y asegura que los Estados Unidos se enfrentan a un “suicidio fiscal” a manos del partido demócrata.

“En 18 meses, hemos gastado, o nos hemos comprometido a gastar, 16,5 billones de dólares”, exclamó Levin. “¿Y qué viene después? Dos billones más, nos dicen, en infraestructura. Y los republicanos están diciendo que los demócratas van a gastar un porcentaje minúsculo en infraestructura y cargarla con más derechos nuevos, nuevos programas, y nuevos gastos … y fingen que los van a pagar. ¿Cómo van a pagarlos? Aumentos masivos de impuestos a las corporaciones, lo que significa que todo lo que compras va a subir. Lo que también significa, si pueden si no obtienen ganancias van a despedir gente. Increíble”.

Para confirmar lo que presagia Levin, basta observar lo que sucedió durante las últimas décadas en las economías latinoamericanas, las cuales estuvieron plagadas de políticas izquierdistas con promesas de redistribución de ingresos, que implicaron un desmedido gasto público financiado con impuestos a los sectores productivos, que finalmente trasladaban sus costos impositivos a los precios generando una espiral inflacionaria incontrolable.

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La consecuencia directa fue siempre la misma; mayor inflación, menor consumo, destrucción del sistema productivo, aumento del desempleo y un profundo aumento de la pobreza extrema. 

Según se informa, la administración Biden está preparando un paquete de gastos masivos por un total de al menos 3 billones de dólares, destinado a abordar una serie de prioridades políticas, como empleos, infraestructura, cambio climático, educación y desigualdad de ingresos.

Según el New York Times , la Casa Blanca buscaría dividir la acción política en dos proyectos de ley separados para hacerlo más atractivo en el Congreso y disuadir el impacto negativo; la primera propuesta probablemente sea un importante plan de infraestructura financiado mediante aumentos de impuestos para las corporaciones y los sectores más ricos.

Mientras que, la segunda propuesta se centraría en otras prioridades relacionadas con cumplir con la agenda izqueirdista promulgada por los demócratas, asociada con políticas estudiantes y el mercado laboral. Incluyendo pre-kindergarten universal, matrícula universitaria comunitaria gratuita, cuidado infantil ampliado y un programa nacional de asistencia estatal. 

La semana pasada surgieron informes que indican que la administración Biden estaba planeando el mayor aumento de impuestos en casi 30 años para financiar sus iniciativas de política nacional.

Andrés Vacca – BLes.com